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Camino Francés 2026

Santiago de Compostela

De O Pedrouzo a
Santiago de Compostela

8 de mayo de 2026

Hoy llegamos a Santiago de Compostela. Una motivación especial nos hace saltar de la cama antes que otros días.

Desayunamos cafés de máquina y sobaos también de máquina. Es normal que salgamos a caminar como unos «máquinas».

Salimos de noche,
como sombras con bastón

Aún es de noche. Las primeras fotos hay que desecharlas porque apenas se distingue nada, pero voy a poner una para que os hagáis una idea. Bien mirada, también tiene su toque artístico.

El camino, de noche

Luego, cuando el día clarea, volvemos a disfrutar de la belleza de los paisajes gallegos: eucaliptos húmedos, aldeas dormidas, el olor a tierra mojada que acompaña estos últimos kilómetros del Camino Francés.

En concilio, decidimos no hacer ninguna parada hasta llegar a Santiago. Nos gustaría llegar pronto.

José Antonio y Joaquín

Como muchas veces me quedo rezagado, puedo hacer fotos del camino y de mis compañeros en marcha. Esta vez son José Antonio y Joaquín.

Joaquín y Pedro

Y otras los adelanto y les saco la foto de cara. Esta vez, más reconocibles, Joaquín y Pedro.

Cerca de Lavacolla, justo antes de la subida final hacia el Monte do Gozo, nos encontramos con un monumento jacobeo. A su pie, muchos peregrinos dejan fotos, piedrecitas, con el significado que cada uno quiera darles, algo parecido a lo que ya vivimos en la Cruz de Hierro.

Pasamos por el Monte do Gozo, no entramos en el Albergue porque la pierna de Joaquín se ha vuelto a hinchar y no está para paseos extra.

Santiago de Compostela

Y hacemos entrada en Santiago de Compostela.

¡¡Santiago, por fin!!
Entrada de Pedro y Joaquín en la Plaza del Obradoiro
Sonrientes en la Plaza del Obradoiro

Después de las fotos ante la Catedral, a recoger las Compostelas y Franciscanas. Y a nuestro alojamiento en Santiago, que es el Hostel Loop INN para dejar las mochilas y movernos más ligeros por la ciudad, que hay muchas cosas que ver.

Paseo por Santiago

La Puerta Santa

La Puerta del Perdón, hoy cerrada, abrirá oficialmente el 31 de diciembre de este año, con el inicio del Año Santo Jacobeo 2027

Con las «Dos en punto»

De los cuatro, Pedro es el único que no había estado nunca en Santiago, y disfruto enseñándole lugares e historias, como la de las dos Marías, en el Parque de la Alameda. Dos hermanas, Carmen y Maruxa Fandiño, que paseaban a diario por las rúas compostelanas con sus mejores galas y se convirtieron en un símbolo popular de la ciudad durante el franquismo.

Damos mil vueltas por las calles de Santiago: Rúa do Franco, Rúa do Villar, Rúa do Preguntoiro. No decimos «no» a ningún comercial que nos ofrece probar la tarta de Santiago. En cuanto a los orujos, ya nadie me los ofrece. O se acuerdan de mí, o se me nota que tomo medicación.

Pedro consigue entrar a la Catedral —enorme fila— y tiene la suerte de disfrutar de la misa del Peregrino e incluso ver en marcha el Botafumeiro, ese inmenso incensario de plata que surca la nave del crucero en un vuelo espectacular que pocas veces se olvida.


Terminan los kilómetros, pero no termina el Camino.
Porque, en realidad, nunca dejamos de caminar.

Cada etapa entre León y Santiago ha sido también una pequeña metáfora de la vida: días de fuerza y días de cansancio, amaneceres ilusionantes, lluvias inesperadas, conversaciones que dejan huella y silencios que ayudan a encontrarse con uno mismo.

Al llegar a Santiago uno comprende que la meta no era solo una ciudad ni una plaza frente a la catedral. La verdadera llegada consiste en descubrir que seguimos siendo peregrinos incluso cuando regresamos a casa. Siempre hay una nueva etapa por delante, una cuesta que subir, una duda que resolver, una persona a la que ayudar o un abrazo pendiente.

“El verdadero Camino empieza cuando regresamos a casa.”

La vida también es eso: aprender a caminar sin tener todas las respuestas, confiar en el siguiente paso y agradecer a quienes comparten tramo con nosotros.

Por eso, hoy no siento que haya terminado un camino de 320 kilómetros. Siento, más bien, que continúo el gran Camino de la vida… con el corazón un poco más ligero, la mirada más serena y el alma llena de recuerdos que ya forman parte de mí.

Resumen de la etapa
O PedrouzoSantiago de Compostela
19,4 km
Distancia
+350 m / −445 m
Desnivel
xx:xx h
Salida
xx:xx h
Llegada
x h xx min
Tiempo
⚠ Dificultad: baja

Alojamiento de la etapa
Loop INN Hostel Santiago de Compostela – Hotel
Dirección: Rúa Tras de Santa Clara s/n, Santiago de Compostela
Tel: +34 987 123 456
Email: x
126 €, los 4
Precio aprox.
⭐⭐⭐⭐
Comodidad / Valoración
Sábanas y toallas
Extras
Muy buen trato del personal, camas limpias y suficiente espacio para las mochilas.
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Camino Francés 2026

O Pedrouzo

De Arzúa a O Pedrouzo

7 de mayo de 2026

Penúltima etapa. Hoy, por variar, en vez de bizcocho hemos pedido tarta de Santiago para pasar el café. No podía haber desayuno más apropiado a estas alturas del Camino. La auténtica, con su cruz de Santiago espolvoreada en azúcar, es casi un símbolo más de la peregrinación en Galicia.

El tiempo sigue siendo amable con nosotros: buena temperatura para andar, nieblas para enmarcar los paisajes y alguna cuesta para recordarnos qué estamos haciendo y dónde estamos. Porque el Camino, cuando parece ponerse demasiado cómodo, siempre encuentra la manera de avisarte de que todavía hay que ganarse la llegada.

Lugares con alma, en el camino

El bar de la Tía Dolores

Pasamos por sitios con enjundia en el Camino, como el bar de la Tía Dolores, decorado con botellines de cerveza Peregrinos, que hoy estaba cerrado. Son de esos lugares que forman parte de la memoria colectiva de los caminantes, aunque uno solo pase unos minutos allí.

Parada en A Salceda

Parada en A Salceda, justo a media etapa. Una tostada con tomate y jamón me ha dado el empujón para la otra mitad.

Un poco más adelante está el emotivo memorial a Guillermo Watt, peregrino escocés fallecido al salir de Salceda en 1993.

Este pequeño monumento se ha convertido en un recordatorio silencioso de la fragilidad del Camino y de la comunidad que se forma alrededor de quienes lo recorren. Muchos peregrinos dejan allí piedras o conchas como gesto de respeto.

Ritmo de llegada

En cuatro horas y cuarto hemos cubierto los diecinueve kilómetros y medio hasta nuestro alojamiento. Las piernas ya sienten el cansancio acumulado, pero también la emoción de estar tan cerca de Santiago.

Albergue O Trisquel:
descanso y vida peregrina

El de hoy es el Albergue O Trisquel, un albergue tradicional con literas. Somos los primeros en llegar y nos asignan cuatro camas de la parte de abajo, lo cual siempre es un pequeño lujo.

Expléndida habitación, la de El Triquel

Es un albergue moderno, limpio, espacioso, con una gran sala común y cocina equipada. De este tipo de albergues, es el que más nos ha gustado.

Una comida para recordar… por la puerta

Comemos en Casa Regueiro. Al entrar nos hemos quedado pasmados: el camarero no nos ha abierto la puerta, la ha arrancado de las bisagras y la ha dejado a un lado. Hemos estado riéndonos de eso durante toda la comida. Que, por cierto, estaba bastante bien.

Homenaje al Gallo Piñeiro, autor Cándido Pazos

Santa Eulalia y una cena de peregrinos

Por la tarde hemos ido a la iglesia de Santa Eulalia. Después de la misa, que la hemos oído desde la calle, nos han sellado la credencial.

A estas alturas del Camino, cada sello parece tener ya algo de despedida. Mañana llegaremos a Santiago y se nota en el ambiente de los peregrinos, en las conversaciones y hasta en la forma de caminar.

Iglesia de Santa Eulalia de Arca

Como en O Trisquel tenemos cocina equipada, hemos aprovechado para hacernos una supercena comunitaria, los cuatro: ensalada, embutidos, queso y cerveza.

Y tras un rato de reposo en el área común, a dormir. Bueno, mis compañeros a dormir. Yo a escribir, que casi todos los días me dan casi las doce.

Mañana llegamos a Santiago

Mañana, salvo que nos bombardee Trump, llegaremos a Santiago de Compostela. Tenemos ya el QR para solicitar la Compostela y hemos hecho una planificación de nuestro tiempo allí. Luego haremos lo que haga falta.

Hasta mañana.

Resumen de la etapa
ArzúaO Pedrouzo
19,3 km
Distancia
+350 m / −445 m
Desnivel
xx:xx h
Salida
xx:xx h
Llegada
x h xx min
Tiempo
⚠ Dificultad: baja

Alojamiento de la etapa
O Trisquel – Albergue
Dirección: Rúa do Picón 1, O Pedrouzo
Tel: 616 644 740
Email: informatrisquel@gmail.com
54 €, los tres
Precio aprox.
⭐⭐⭐⭐
Comodidad / Valoración
Sábanas y toallas
Extras
Muy buen trato del personal, camas limpias y suficiente espacio para las mochilas.
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Camino Francés 2026

Arzúa

De Palas de Rei a Arzúa

6 de mayo de 2026

Hoy, al empezar esta crónica, he tenido que recurrir a la galería de fotos del móvil. No recordaba bien de dónde habíamos salido.

Son pocos días de ruta, pero entre el cansancio acumulado y que escribo medio dormido al acabar la jornada, la memoria empieza a jugarme malas pasadas.

Resuelta la duda: salimos de Palas de Rei justo después del desayuno.

A la salida de Palas de Rei

La mañana nos recibió con una temperatura muy agradable, de esas que te obligan a jugar con las capas: camiseta, térmica y cortavientos. Durante horas caminamos sumergidos en la niebla. A los paisajes gallegos les sienta bien ese halo de misterio; les añade un atractivo especial, casi místico, como si estuviéramos atravesando un escenario de leyendas celtas.

Puente romano

Melide: El epicentro
del pulpo á feira

Teníamos una parada ilusionante en el horizonte. A mitad de trayecto, tras recorrer quince kilómetros, llegamos a Melide. Este pueblo no es solo un punto geográfico; es el lugar donde el Camino Primitivo se fusiona con el Camino Francés, uniendo las dos rutas jacobeas más antiguas en un solo flujo de peregrinos.

Como manda la tradición, Melide es parada obligada para degustar el famoso pulpo á feira.

Aunque en todas las guías mencionan y potencian Casa Ezequiel, esta vez hemos querido probar la pulpería A Garnacha.

Una elección excelente; no tiene nada que envidiar a los clásicos más mediáticos.

Sergio, “el chef del pulpo”. A Garnacha, Melide.

​Reconfortados con una ración de pulpo cada uno y una botella de Ribeiro para compartir entre los cuatro, retomamos la marcha hacia nuestro destino de hoy: Arzúa.

El tramo final hacia la
«Tierra del Queso»

Nos quedaban otros quince kilómetros por delante. Se nos hicieron algo largos, a pesar de que las cuestas aquí no son tan pronunciadas como las que sufrimos durante nuestra primera semana.

El cuerpo ya nota el kilometraje, pero el ánimo sigue alto.

Finalmente, a las dos de la tarde y tras siete horas de jornada (pulpo incluido), entramos en Arzúa.

Nos alojamos en la Pensión Carballeira, situada a escasos cien metros del Ayuntamiento, en pleno corazón del pueblo. Habitación con tres camas. Bien equipada.

Tras una ducha reparadora, fuimos a comer a Casa Chelo. Es el lugar que recomiendan las guías pero, sinceramente, nos pasó como con Ezequiel: empiezan a estar algo sobrevalorados. Nos encontramos con una sola persona atendiendo demasiadas mesas, lo que se tradujo en esperas excesivas entre plato y plato.

​El «ascenso» de Santiago
en la iglesia local

​Después de un necesario descanso en la pensión, salimos a dar una vuelta y hacer algunas fotos. Entré en la iglesia parroquial buscando una imagen de Santiago que fotografié hace nueve años, pero no la encontraba por ningún lado.

Santiago ascendido a las alturas

Al final me di cuenta: la han cambiado de lugar y ahora preside lo alto del altar mayor.

Si quieres ver dónde estaba hace nueve años, pincha aquí.

Podría decirse que Santiago ha ascendido en este templo que, históricamente, ha sido refugio de peregrinos desde que los agustinos fundaron aquí un hospital en el siglo XIV.

Sellamos nuestra credencial tras la misa de peregrinos, cumpliendo con el ritual de cada etapa.

Para cerrar el día, no podíamos irnos a dormir sin probar el producto estrella de la zona.

Monumento al Ganadero, al Ganado y a los Tratantes

Cenamos más pulpo y, por supuesto, el célebre queso de Arzúa-Ulloa, con su característica textura cremosa y ese sabor que te recuerda que ya estás muy cerca de la meta.

Y mañana, nos esperan solo veinte kilómetros hasta O Pedrouzo.

¡Ya casi olemos la Catedral!

Resumen de la etapa
Palas de ReiArzúa
28,5 km
Distancia
+490 m / −650 m
Desnivel
xx:xx h
Salida
xx:xx h
Llegada
x h xx min
Tiempo
⚠ Dificultad: media

Alojamiento de la etapa
Carballeira – Pensión
Dirección: Rúa de Ramón Franco 7, Arzúa
Tel: +34 987 123 456
Email:
75 €, los tres
Precio aprox.
⭐⭐⭐⭐
Comodidad / Valoración
Sábanas y toallas
Extras
Muy buen trato del personal, camas limpias y suficiente espacio para las mochilas.
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Camino Francés 2026

Palas de Rei

De Portomarín
a Palas de Rei

5 de mayo de 2026

El cafecito y el bizcocho ya forman parte de nuestra rutina sagrada. Es el combustible necesario antes de enfrentarse a los kilómetros que tenemos por delante.

Calle principal de Portomarín, a las siete de la mañana
El Miño, también sabe gusrdar silencio

Entre bosques y
una lluvia que no moja

Hoy salimos nada más amanecer y parece que «Antuán espantanubes» no está muy fino. Ha empezado a caer agua —que no a llover— nada más cruzar el puente de Portomarín. Esa lluvia fina, el orballo gallego, asustaba más que mojaba, pero nos ha tenido en un baile constante de ponernos y quitarnos el chubasquero cada pocos minutos.

Preparados para la lluvia

A pesar del clima, el paisaje sigue siendo digno de mención: praderas infinitas, bosques de castaños centenarios y eucaliptos que perfuman el aire húmedo. El Camino, desde cualquier perspectiva, es sencillamente bonito. Sigo sacando fotos de cada rincón; cuando tenga editadas todas las entradas del blog, colocaré una galería completa al final de cada crónica para que podáis ver la belleza de esta ruta.

Parada técnica en
Ventas de Narón

Hacemos nuestra única parada del día en Casa Molar, en Ventas de Narón. Este lugar es un enclave con mucha historia, pues se dice que en estas tierras las tropas cristianas libraron importantes batallas en el siglo IX. Hoy, afortunadamente, la única lucha es por decidir qué pedir. Las empanadas están geniales; las tortillas algo menos, pero en general ha sido un buen descanso para recuperar fuerzas.

Sin embargo, no todo es camino de rosas. Joaquín lleva la zona de la espinilla bastante inflamada y le cuesta trabajo caminar, sobre todo en las cuestas abajo, que es donde más sufre el músculo. Debido a esto, hoy hemos ido un poco más despacio. Creo que, poco a poco, nos estamos calmando y encontrando nuestro ritmo real, sin prisas externas. Aun así, hemos completado los veinticinco kilómetros en unas seis horas.

Llegada a Palas de Rei:
Escaleras y humor gallego

Nada más llegar a Palas, y antes incluso de ir al albergue, hemos pasado por la farmacia. Le he recomendado a Joaquín el mítico Radio Salil®, a ver si le ayuda con la inflamación para mañana.

Escudo de Palas de Rei. Algo necesitado de mantenimiento

Para esta noche nos alojamos en el albergue Caballo Verde. Lo primero que te encuentras es un largo tramo de escaleras para llegar a la recepción y un recepcionista bastante bromista. Al decirle que teníamos reserva de una habitación triple, nos soltó muy serio que sí, que la teníamos… pero para mañana. ¡Casi no nos reponemos del susto!

Finalmente, resultó ser una broma. Tenemos la habitación a cincuenta y siete escalones de la calle (¡lo que le faltaba a Joaquín!). Quitando ese detalle, es una buena estancia con tres camas y baño privado, aunque el acceso sea exterior.

Atardecer en Palas y
gastronomía local

Para comer fuimos a Casa Curro. Es el sitio más recomendado en internet, y aunque no estuvo mal, estoy seguro de que debe de haber otras opciones mejores en Palas de Rei. Los cafés y los orujos nos los tomamos en el Restaurante Castro, para entrar un poco en calor después de la jornada.

Santiago peregrino, en Palas de Rei

Tras la obligatoria rutina de limpieza y secado de ropa, salimos a dar una vuelta por Palas de Rei. Foto por aquí, foto por allá. Es un pueblo con un encanto especial donde se respira el espíritu jacobeo en cada esquina. Cumplimos con el corto ritual de todos los años: foto del ayuntamiento, del escudo de la ciudad y detenernos ante la fuente de San Tirso.

Fuente de San Tirso

Es imposible no fijarse en la portada románica de la iglesia de San Tirso, que ha visto pasar a millones de peregrinos desde el siglo XII, recordándonos que somos solo una pequeña parte de esta historia milenaria.

Para acabar el día, cometimos el error de volver al Restaurante Castro: una mini cena a «maxi precio». A veces te das cuenta perfectamente de cuándo te están timando por ser turista. Me lo apunto en la lista negra para no volver.

Ya de vuelta en el albergue, cerramos el día con la vista puesta en el mapa. Mañana iremos a Arzúa. Será la etapa más larga, aunque, según dicen, no la más dura. Veremos qué nos depara el Camino.

Hasta mañana.

Resumen de la etapa
PortomarínPalas de Rei
24,8 km
Distancia
+515 m / −350 m
Desnivel
xx:xx h
Salida
xx:xx h
Llegada
x h xx min
Tiempo
⚠ Dificultad: baja

Alojamiento de la etapa
O Cabalo Verde – Pensión
Dirección: Trav. da Feira 2, Palas de Rei
Tel: 610 011 882
Email:
62 €, los tres
Precio aprox.
⭐⭐⭐⭐
Comodidad / Valoración
Sábanas y toallas
Extras
Muy buen trato del personal, camas limpias y suficiente espacio para las mochilas.
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Camino Francés 2026

Portomarín

De Sarria a Portomarín

4 de mayo de 2026

Con un cafecito de máquina en el albergue San Lázaro, hemos empezado la etapa. Un arranque modesto y reconfortante, como corresponde a Sarria.

Sarria, la puerta de los cien kilómetros

Ponte da Áspera

Se nota que estamos en Sarria, inicio predilecto de muchísimos peregrinos. Para conseguir la Compostela solo se exigen 100 kilómetros a pie, y Sarria ocupa el lugar idóneo para comenzar ese camino. No es casualidad: la ciudad lleva siglos cumpliendo esta función hospitalaria, pues ya en la Edad Media era etapa reconocida en el itinerario jacobeo y contaba con hospitales de peregrinos para atender a quienes llegaban exhaustos desde tierras más lejanas.

Amanece

Repito una vez más lo bonitos que son los paisajes gallegos; dan ganas de fotografiarlo todo, de hacer vídeos que capturen tanta belleza. Al final, solo somos aficionados con un móvil en la mano, y sale lo que sale.

Maravilloso camino

Una etapa amable: suaves
subidas y mucho llano

Solo hemos tenido unas subidas suaves al inicio. Luego, llaneando y cuesta abajo, el camino se ha portado bien con nosotros.

Los peregrinos nuevos y la sonrisa del «buen camino»

Pasamos junto a peregrinos que no nos suenan, que no conocemos: son los recién incorporados. Se distinguen porque andan casi normal, porque van muy limpitos y por la gracia que les hace cuando les decimos «¡Buen camino!».

Es un momento encantador, esa sonrisa sorprendida del que aún no sabe que esas dos palabras van a acompañarle durante días.Seguimos encontrando peregrinas —sobre todo— de Malasia, y mira que eso debe de estar lejos.

Parada técnica: café con leche y bizcocho de nueces

Hacemos una parada para tomar un café con leche y un trozo, de buenas dimensiones, de bizcocho de nueces. El cuerpo lo agradece.

Antuán, el espantanubes

La lluvia, de nuevo, nos ha respetado. Hasta ha salido el sol. Con tanto repetir el mantra de que allá donde yo voy reina el buen tiempo, mis compañeros me llaman «Antuán, el espantanubes». El apodo ya es oficial.

Ya nos sale el sol

El hito del kilómetro 100

Hoy hemos pasado el hito del kilómetro 100. Punto para sellar la credencial y hacer fotos. Casi había fila. Es uno de esos momentos del Camino que se quedan grabados: el mojón amarillo con la vieira tallada, la concha que desde la Edad Media guía a los peregrinos hacia Compostela como una brújula de piedra. Quien llega aquí sabe que lo que queda, aunque sea mucho en el cuerpo, ya es más pequeño en el alma.

ET en bicicleta

También hemos visto a ET haciendo el Camino en bici. Le he tocado el dedo para que me curara mis males. No sé si funcionará, pero la fe es la fe.

Llegada a Portomarín: el puente, el Miño y un susto en las escaleras

Llegamos a Portomarín cruzando el Miño por el puente. El río, que aquí forma el embalse de Belesar, esconde bajo sus aguas el antiguo pueblo de Portomarín, inundado en 1962 cuando se construyó la presa. El actual fue levantado piedra a piedra en la ladera, trasladando incluso sus edificios más emblemáticos. Cruzar ese puente es, sin saberlo, caminar sobre la memoria de un pueblo.

Pedro en el puente sobre el Miño. Al fondo Portomarín
Pedro en el puente

Al fondo se veían brillar las luces de una ambulancia. Al llegar a la base de las famosas escaleras que dan acceso a la localidad, encontramos un charco de sangre y, cuatro escalones más arriba, otra mancha más pequeña. No sabemos exactamente qué pasó, pero aventuramos que alguien —portomarinense o peregrino— se ha roto la crisma. Le deseamos pronta recuperación.

El contrapunto al párrafo anterior es que la tradición dice que subir corriendo la escalinata de la Virgen de las Nieves atrae la buena suerte. Nuestro compañero Pedro lo ha conseguido.

Y yo, que estoy en la fase de «Virgencica, que me quede como estoy» he subido sin prisa, pero sin pausa.

Casa Manuel: nuestro hogar por una noche

Localizamos nuestro albergue: Albergue Manuel. Tenemos una habitación con tres camas, con sus sabanicas y toallas. El baño es compartido y está justo enfrente. Muy bien todo.

Nuestro alojamiento en Portomarín

Garbanzos con callos, orujo y tarta de Santiago

Salimos a comer al Restaurante Pérez. Menos Pedro, que se cuida, hemos elegido garbanzos con callos y bacalao. Cafés, chupitos de orujo blanco y tarta de Santiago —por los flavonoides, claro—.

La tarta, con su cruz de Santiago marcada en azúcar glasé, es uno de los dulces más antiguos de Galicia: su receta con almendra, huevo y limón ya aparece documentada en el siglo XIX, aunque los santiagueses insisten en que sus orígenes son mucho más remotos.

Un rato largo en la cama para reposar la comida, que la andada no hace falta.

Portomarín a pie: iglesia, credencial y chantaje velado

Y a patear Portomarín. En la iglesia de San Nicolás —fortaleza románica del siglo XII que fue desmontada y reconstruida bloque a bloque en su emplazamiento actual— encontramos un cartel que informa de que se sella la credencial después de la misa de las siete. No deja de ser un chantaje velado. Pero uno le acaba cogiendo el tranquillo a estas cosas del Camino.

Iglesia de San Nicolás. Portomarín.

Ha servido el chantaje. Pedro y yo hemos entrado a misa. Tres oficiantes. No sé que decían. Al finalizar, fila enorme para sellar las credenciales.

Vuelta corta por Portomarín, despedida del día con unas cervezas, y al albergue.

Escultura del sacerdote Domingo de la Fuente Cela

Mañana iremos a Palas de Rei, unos 25 kilómetros.

No miro pronóstico, que salga el día como quiera.

Hasta mañana.

Resumen de la etapa
SarriaPortomarín
24,7 km
Distancia
+440 m / −665 m
Desnivel
xx:xx h
Salida
xx:xx h
Llegada
6 h 15 min
Tiempo
⚠ Dificultad: baja

Alojamiento de la etapa
Manuel – Albergue/Pensión
Dirección: Rúa do Miño 1, Cea
Tel: 679 754 718
Email: albergueturisticomanuel@gmail.com
60 €, los tres
Precio aprox.
⭐⭐⭐⭐
Comodidad / Valoración
Sábanas y toallas
Extras
Muy buen trato del personal, camas limpias y suficiente espacio para las mochilas.
Categorías
Camino Francés 2026

Sarria

De Triacastela a Sarria

3 de mayo de 2026

En el albergue Aitzenea hemos compartido habitación con dos parejas de orientales. Vestirse sin luz y no dejarse nada tiene su mérito.

Primeros pasos, saliendo de Triacastela
Saliendo de Triacastela, así pintaba el día

Desayunamos en el Xacobeo.

Como nos ha pasado tantas veces, nos habían asustado con lluvias… y de lluvia, nada. Está claro que allí donde vamos llega el buen tiempo.

Decisión de ruta: adiós a Samos

Modificamos el itinerario previsto. La idea era ir por Samos y visitar su monasterio, el impresionante Monasterio de Samos, uno de los cenobios benedictinos más antiguos de España y lugar histórico de acogida a peregrinos desde hace siglos.

Pero los dedos de Pedro y Joaquín, en vías de recuperación, hacen que elijamos el trayecto por San Xil, que son siete kilómetros menos. A veces el Camino también es saber renunciar.

Paisajes y pequeños pueblos

Seguimos enamorados de los paisajes; no nos cansamos de sacar fotos. Ha sido una etapa de descenso, salvo algunas excepciones.

En la Fuente de los Lameiros. San Xil.

Pasamos por pueblitos como San Xil, Montán, Furela, Pintín y Aguiada. Este tramo del Camino, menos transitado que el de Samos, tiene algo especial: más silencio, más bosque, más recogimiento. Quizá por eso muchos lo consideran más auténtico.

Parada en Pintín

Paramos en Pintín a tomar una cerveza y un buen trozo de empanada de carne. Son esos pequeños momentos los que se quedan.

Llegada y tormenta

A las once y media ya estábamos esperando en el albergue San Lázaro, todavía cerrado. Aquí sí, ha caído una buena tormenta. Pero ya estábamos a cubierto.

En la habitación, una cama y una litera. Para ir al baño hay que salir fuera. Por la noche no va a dar ningún gusto.

El Camino también se come

Salimos a comer. El Camino es también gastronomía. Hoy, en una carpa de maestro pulpeiro: raciones de pulpo, chorizo criollo y costillas de cerdo.

Para rematar, en el Colmado La Salina, café, chupito de orujo y tarta de Santiago, ese dulce tan ligado al Camino que, con su cruz de Santiago espolvoreada en azúcar, es casi un símbolo más de la peregrinación.

Tarde tranquila y previsiones

Esperamos a tener la ropa limpia y seca y salimos, protegidos para la lluvia, a dar una pequeña vuelta por la ciudad.

Cenamos de tapas en un bar de barrio.

Vemos el pronóstico del tiempo para mañana: de 12 a 15 grados y ducha continua desde inicio a fin. Yo ya no sé si creerlo, pero igual algún día aciertan. Por si acaso, saldremos preparados.

Hasta mañana .

Resumen de la etapa
TriacastelaSarria
18 km
Distancia
+440 m / −660 m
Desnivel
xx:xx h
Salida
xx:xx h
Llegada
x h xx min
Tiempo
⚠ Dificultad: media

Alojamiento de la etapa
San Lázaro – Albergue
Dirección: Rúa San Lázaro 7, Sarria
Tel: 645 162 449
Email: alberguesanlazaro@hotmail.com
46 €, los tres
Precio aprox.
⭐⭐⭐⭐
Comodidad / Valoración
Sábanas y toallas
Extras
Muy buen trato del personal, camas limpias y suficiente espacio para las mochilas.
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Camino Francés 2026

Triacastela

O Cebreiro a Triacastela

2 de mayo de 2026

El día, como mi crónica, son una página en blanco. Habrá que ir llenándolos con las cosas que me ocurran.

Hoy el Camino vuelve a abrirse como una página en blanco.

A medio vestir salgo a la puerta del albergue. Según el pronóstico del tiempo, 99% de humedad, lluvia,… pero hace buena temperatura (si, algo fresca, pero buena), cielos despejados, muy agradable. Tanto, que he hecho salir a Pedro para que lo viera.

Una mañana estupenda

Decido dejar el audífono en la mochila, cada vez va peor, si quieren decirme algo que griten.

Desayunamos en el bar en el que ayer tomamos pulpo. Y a caminar.

Subidas, bajadas y la magia del Alto de San Roque

El ascenso al Alto de San Roque

La jornada es en descenso general, pero antes toca subir al Alto de San Roque, a 1.270 metros sobre el nivel del mar, y luego bajar. Allí arriba siempre me impresiona la estatua del peregrino inclinándose contra el viento, obra de José María Acuña. Es un recordatorio de cómo, desde hace siglos, este paso ha sido un lugar duro para quienes caminaban hacia Compostela.

Peregrinos en la niebla

El Alto do Poio y su guardián peludo

La siguiente subida, al Alto do Poio, a 1.150 metros, es la realmente dura. En lo alto, un perro Kangal se dejaba querer por los peregrinos que llegaban. Y desde ahí, sí, todo cuesta abajo.

José Antonio acariciando a un Kangal
José Antonio y un perro con mucha paciencia

Hay quien asocia la cuesta arriba con lo malo y la cuesta abajo con lo bueno. Pero mis compañeros Joaquín y Pedro que llevan algún dedo del pie deteriorado, tal vez preferirían subir a bajar.

Fonfría, paisajes
verdes y despedidas

Hacemos una parada en Fonfría: queso fresco con miel y cerveza.

Esta etapa y la anterior compiten en paisajes. Los diferentes tonos del verde y las nubes bajas producen unos efectos que invitan a hacer fotos sin parar. No es casualidad: esta zona de Galicia siempre ha sido conocida por sus brañas y pastos húmedos, donde los antiguos ganaderos maragatos y gallegos se cruzaban desde hace siglos.

Fotos paisaje

Hoy ha sido día de despedidas: un grupito de italianos con los que nos saludábamos todos los días, la maña que conocimos en Astorga… Todos continúan hasta Samos. Nosotros nos quedamos en Triacastela.

Llegada a Triacastela
y recuerdos del pasado

Un poco antes de nuestro destino, vemos y fotografiamos para el recuerdo un castaño milenario. Un árbol enorme.

Llegamos a nuestro albergue, el Aitzenea, a las doce. Es el mismo en el que me hospedé en el viaje desde Roma. Manu, el hospitalero, ha tenido la deferencia de darnos la parte de abajo de cuatro literas.

Triacastela siempre me hace pensar en su nombre: “tres castillos”. Aunque ya no quedan, en la Edad Media se levantaban aquí tres fortalezas que protegían el paso de peregrinos y comerciantes. Hoy solo queda el eco del nombre, pero caminar por sus calles aún transmite esa sensación de cruce histórico.

La comida, en el Xacobeo ha sido espectacular, como dice habitualmente Pedro. Sus garbanzos con callos o sus callos con garbanzos, fueron expléndidos.

Yo sigo enviando fotos de lo que como a la nutricionista; espero que no se enfade mucho. Según el reloj maravilloso de José Antonio, quemamos todos los días más de dos mil calorías.

Por la tarde compramos para hacernos una ensalada para cenar.

Tarde de calma, lluvia
y Damas Chinas

En el exterior, el tiempo se ha estropeado: viento y lluvia. Tarde de calma en el albergue. Manu nos enseña a jugar a las Damas Chinas, y Pedro y Joaquín se atreven con una partida.

Manu, hospitalero del Alberge Aitzenea, dandonos un cuersillo aceleradp de Damas Chinas.
Manu, dándonos el cursillo de Damas Chinas

Dentro de poco haremos esa ensalada, cenaremos y nos iremos a la cama. Poquito que hacer.

Mañana llegaremos a Sarria

Hasta mañana

Resumen de la etapa
O CebreiroTriacastela
20,6 km
Distancia
+270 m / −900 m
Desnivel
xx:xx h
Salida
xx:xx h
Llegada
x h xx min
Tiempo
⚠ Dificultad: baja

Alojamiento de la etapa
Aizenea – Albergue
Dirección: Pl. Vista Alegre 1, Triacastela
Tel: 646 565 670
Email: info@aitzenea.com
42 €, los tres
Precio aprox.
⭐⭐⭐⭐
Comodidad / Valoración
Sábanas y toallas
Extras
Muy buen trato del personal, camas limpias y suficiente espacio para las mochilas.
Categorías
Camino Francés 2026

O Cebreiro

De Villafranca de Bierzo
a O Cebreiro

1 de mayo de 2026

Antes de salir de Villafranca, había un barcito y hemos desayunado cafés y sobaos.

Y como presumíamos que la etapa iba a ser dura, hemos decidido no para hasta O Portela de Valcarce.

El camino hasta allí, discurre entre el lateral izquierdo de la carretera N-VI, y el río Valcarce, que seguimos aguas arriba. Una acera de cemento que, aunque no sea lo más adecuado para caminar, no te exige atención constante. Basta con echar un pié delante del otro.

Sólo la hemos dejado en algunos tramos para pasar por pueblitos como Pereje (Perexe), Pradela y Trabadelo.

Vamos cazando (adelantando) peregrinos. A buena marcha.

Pausa técnica en
O Portela de Valcarce

En A Portela de Valcarce, parada de esas que llamamos técnicas. Medios bocadillos y cervezas.

Como suele ocurrir, todos los peregrinos a los que hemos adelantado, nos van pasando a nosotros, y perdemos los puestos de cabeza.

Nos ponemos de nuevo en marcha. Cada inicio tras un descanso, cuesta. Parece que las piernas no responden.

Hacia Las Herrerías y
el inicio de la subida

Seguimos, por llano relativo, hasta Las Herrerías (As Errerias). Pongo estos letreros entre paréntesis porque en esta zona, todavia Bierzo, todavía Castilla – León, se empiezan a sentir más gallegos que leoneses.

La subida a O Cebreiro

Se llame como se llame, en Las Herrerías empieza la subida a O Cebreiro. Al principio, como introducción, suave, luego con un poco más de pendiente y acaba hasta llegar a La Faba con más pendiente todavía.

En la Faba hay una fuente, que recuerdo de mis anteriores caminos, donde nos refrescamos y rellenamos nuestras botellitas de agua.

No acaba todavía el subir, quedan otros cuatro kilómetros, aunque ya la pendiente es más suave.

Pasamos por situaciones que no se ven en el Paseo de la Independencia, como unos caballos, que bajan por el camino, o unas vacas, paseando sin ninguna prisa.

Y los paisajes, cuanto más se sube, mejores son las vistas. No ocurre asi con los oídos, que de tanto sudar se mete en el audífono y oigo como metalizado, como antes de pasar por el autotune.

Bienvenida a Galicia

Pasamos el hito que nos dice que ya estamos en Galicia. Foto obligada.
Y un poco más allá, se llega por fin a O Cebreiro. Final de etapa. Ya teníamos ganas.

Llegada a O Cebreiro:
albergue, comida y descanso

Estamos alojados en el Albergue Carolo. Tenemos dos habitaciones de dos camas. En éste sí que estará con nosotros José Antonio.

También he tenido un pequeño problema con la mochila. Los de Paqmochila la habían dejado en otro albergue (por culpa mía, eso sí).

La comida genial y relativamente barata si comparamos con lo anterior.

Tras la comida, mis compañeros, más inteligentes que yo, descansan y yo escribo esto.

O Cebreiro: historia,
leyendas y encuentros

A las seis y media salimos a ver lo poco que hay que ver en O Cebreiro. Primero la iglesia, emblemática. Aquí se conserva el cáliz del llamado Milagro Eucarístico de O Cebreiro, del siglo XIV: la leyenda cuenta que, ante un cura que dudaba de la transustanciación, el pan y el vino se convirtieron realmente en carne y sangre. Este milagro fue tan conocido que incluso los Reyes Católicos visitaron el lugar.

En esta misma iglesia está la tumba de Elías Valiña, párroco de O Cebreiro y auténtico impulsor del Camino moderno. Fue él quien ideó y pintó las famosas flechas amarillas que hoy guían a millones de peregrinos. Su labor de señalización y cartografía fue decisiva para recuperar el Camino en los años 80.

Leo y rezo la oración del peregrino. Rezo por todos mis compañeros, compañeras y familiares que necesitan fuerza para salir de la enfermedad; los menciono uno a uno. Al salir de la iglesia, el sol iluminaba O Cebreiro. Parecerá una tontería, pero me he sentido muy bien.

Un encuentro muy especial

Encontramos a Pedro hablando con una pareja y el señor de la tienda Artesanía Grial. Son Vicky y Oscar y son amigos de Jose Manuel Valiña, que es el sobrino de Don Elías Valiña y le acompaño cuando era jovencito en la señalización camino y su cartografía. Me ha dado detalles en primera persona, ciertamente he salido muy emocionado de este encuentro. Y ha hecho una mención de mi visita en su Instagram.

Ver en Instagram

Hemos estado buen rato hablando con Vicky y Oscar. Del Camino, de música, de viajes, de lugares que visitar en Santiago.

Óscar toca en el grupo Os Sibailas, grupo de música tradicional gallega, folk y cantos de taberna formado en 2017 en Madrid.

Hoy ha sido un día de los que te hacen sentir orgulloso de ser peregrino.

Pulpo para rematar

Hemos acabado comiendo pulpo, que más se puede pedir.

Mañana será un etapa sencilla, cuesta abajo salvo algunos tramos, con llegada a Triacastela.

Hasta mañana.

Oracion de O Cebreiro

Aunque hubiera recorrido todos los caminos,
cruzado montañas y valles
desde Oriente hasta Occidente,
si no he descubierto la libertad de ser yo mismo
no he llegado a ningún sitio.

Aunque hubiera compartido todos mis bienes
con gentes de otra lengua y cultura,
hecho amistad con peregrinos de mil senderos
o compartido albergue con santos y príncipes,
si no soy capaz de perdonar mañana a mi vecino,
no he llegado a ningún sitio.

Aunque hubiera cargado mi mochila de principio a fin
y esperado por cada peregrino necesitado de ánimo
o cedido mi cama a quien llegó después,
y regalado mi botellín de agua a cambio de nada,
si de regreso a mi casa y mi trabajo no soy capaz
de crear fraternidad y poner alegría, paz y unidad,
no he llegado a ningún sitio.

Aunque hubiera tenido comida y agua cada día,
y disfrutado de techo y dicha tras las noches,
o hubiera sido bien atendido de mis heridas,
si no he descubierto en todo ello el amor de Dios,
no he llegado a ningún sitio.

Aunque hubiera visto todos los monumentos
y contemplado las mejores puestas de sol;
aunque hubiera aprendido un saludo en cada idioma
o probado el agua limpia de todas las fuentes,
si no he descubierto quién es autor
de tanta belleza gratuita y de tanta paz
no he llegado a ningún sitio.

Si a partir de hoy no sigo caminando en tus caminos,
buscando y viviendo según lo aprendido;
si a partir de hoy no veo en cada persona,
amigo y enemigo, un compañero de camino;
si a partir de hoy no reconozco a Dios,
el Dios de Jesús de Nazaret,
como el único Dios de mi vida,
no he llegado a ningún sitio.

— Fray Otero
Peregrinación de Santiago

Resumen de la etapa
Villafranca del BierzoO Cebreiro
27,8 km
Distancia
+840 m / −55 m
Desnivel
xx:xx h
Salida
xx:xx h
Llegada
x h xx min
Tiempo
⚠ Dificultad: alta

Alojamiento de la etapa
Casa Carolo – Albergue
Dirección: O Cebreiro 20, O Cebreiro
Tel: 679 678 458
Email: xxxxsanmartin.com
116 €, los cuatro
Precio aprox.
⭐⭐⭐⭐
Comodidad / Valoración
Sábanas y toallas
Extras
Muy buen trato del personal, camas limpias y suficiente espacio para las mochilas.
Categorías
Camino Francés 2026

Villafranca del Bierzo

De Ponferrada a
Villafranca del Bierzo

30 de abril de 2026

La crónica de hoy la empiezo a escribir a las tres de la mañana. No puedo dormir y aprovecho el tiempo. Mañana me dormiré caminando.

Hay facetas del camino, más intimistas, que omito en las crónicas normales. Me refiero, en este caso, a nuestras relaciones como compañeros en un mismo proyecto: el Camino de Santiago.

El caminar juntos, unas veces con uno, otras con otro, hace que, a través de nuestras conversaciones, vayamos conociéndonos cada vez mejor. Me han tocado unos compañeros estupendos: solidarios, simpáticos, dicharacheros…

Ayer, Joaquín, mientras salíamos de Foncebadón, se arrancó con una jota. La copla no estaba nada mal:

A las siete la mañana
Salgo de Foncebadón,
Somos cuatro peregrinos
Jubilados de Aragón.

A Joaquín le está gustando la experiencia; posiblemente repita camino.

Con José Antonio recuerdo caminos anteriores; tiene que frenar su marcha para que podamos ir juntos. Es el que más rápido va.

A Pedro le encantan las cosas que le cuento sobre el camino. Le gusta el camino como experiencia, aunque quizá no tanto como para repetirla.

Ayer pasamos un buen rato mirando e identificando plantas: la lavándula, de un azul más intenso que la lavanda; la retama, tan cargada de flores que por momentos nos hacía dudar; la jara, con sus cinco pétalos grandes y delicados.

También, gracias a él, hemos aprendido a localizar los brotes tiernos del hinojo, que se pueden comer.


Rumbo a Cacabelos:
entre dudas y calor

Hoy ha sido José Antonio quien ha tenido que venir a buscarnos. Hemos “tonteado” un poco hasta encontrar el camino, pero una vez enfilados ya no ha habido problemas.

Tomamos la decisión de no parar hasta Cacabelos, y hasta llegar allí hemos ido cruzando pueblos: Columbrianos, Camponaraya,… y senderos sin demasiada historia, saludando a peregrinos conocidos: nos adelantan, los adelantamos… “buen camino” por aquí, “buen camino” por allá.

En Cacabelos, parada técnica y medio bocata en el barcito del mercadillo. Esta villa berciana, atravesada por el río Cúa, ha sido desde la Edad Media lugar de paso obligado para peregrinos, con hospitales históricos que daban acogida a quienes hacían el Camino Francés.

Al final, no nos ha parecido tan buen camino el de hoy; tal vez por el cansancio acumulado. Esperábamos un terreno más llano, pero han salido 300 metros de ascenso y 385 de bajada. No ha llovido, ni siquiera estaba nublado, y el sol no facilitaba la andada.

Llegada a Villafranca y el incidente de la mochila

Nada más entrar en Villafranca, vemos la Iglesia de Santiago, con la Puerta de Perdón.

Puerta del Perdón en la Iglesia de Santiago

Esta puerta que se abre los Años Jacobeos, permite a peregrinos enfermos que no pueden llegar a Santiago obtener la indulgencia plenaria al cruzarla, confesar, comulgar y rezar por el Papa; por eso se conoce Villafranca como la «Pequeña Compostela».

Nuestro albergue de hoy se llama Hostel el Campano. Muy amables. Han gestionado un problema con rapidez y eficacia.

Al llegar, mi mochila no estaba. Normalmente siempre me espera. La señora de recepción recordaba haber visto una mochila azul, con cintas rojas. Pero no aparecía.

Revisaron las cámaras de seguridad y se aclaró todo: la mochila había llegado, pero el repartidor de otra compañía, que venía a recoger las suyas, se llevó todas… hasta O Cebreiro.

Al regreso de la comida, ya tenía mi mochila en la puerta de la habitación. Final feliz.

Evaluación de daños y paseo por Villafranca.

Después de la ducha, tocó evaluación de daños.
Joaquín tiene un dedo del pie que necesita cuidados; mañana lo envolverá “de regalo”.

Pedro lleva cargados los gemelos; le recomendamos estiramientos al llegar.

José Antonio está como una rosa: no le duele nada, y si le duele, no se queja.

Y yo… pues dolores varios: lumbares, una costilla flotante del lado derecho y agujetas en general. Pedro me da un masaje con crema de tigre que se agradece más de lo que digo.

Por la tarde damos una pequeña vuelta por Villafranca del Bierzo. Visitamos el interior de la colegiata de Santa María del Cluniaco, ese templo ligado a la tradición jacobea.

Alguna foto, un pequeño picoteo y al albergue. A las nueve y media ya estábamos recogidos.

Mirando a Galicia: próxima etapa a O Cebreiro.

La etapa de mañana nos llevará a O Cebreiro, ya en Galicia. Serán 28 kilómetros, con una subida fuerte en los últimos. Una de esas jornadas que ponen a cada uno en su sitio.

Hasta mañana.


Resumen de la etapa
PonferradaVillafranca del Bierzo
23,2 km
Distancia
+230 m / −260 m
Desnivel
xx:xx h
Salida
xx:xx h
Llegada
x h xx min
Tiempo
⚠ Dificultad: baja

Alojamiento de la etapa
El Campano – Hostal
Dirección: Salinas 6, Villafranca del Bierzo
Tel: 623 463 205
Email: info@elcampanohostel.es
75 €, los tres
Precio aprox.
⭐⭐⭐⭐
Comodidad / Valoración
Sábanas y toallas
Extras
Muy buen trato del personal, camas limpias y suficiente espacio para las mochilas.
Categorías
Camino Francés 2026

Ponferrada

De Foncebadón
a Ponferrada

29 de abril de 2026

A la hora habitual, desayunamos en El Convento. Café con leche y un pedazo de bizcocho digno de un abad. Y a darle a las piernas.

Desayuno en El Convento

Así es el panorama saliendo de Foncebadón

Los meteorólogos se han vuelto a equivocar: hacía buena temperatura y no llovía. Pero lo que se veía desde la altura no era muy prometedor. Todo el valle era un mar de niebla, como si aún no quisiera despertarse.

Ascenso a la Cruz de Ferro

La tradición de dejar atrás lo que pesa

Hemos ascendido hasta la Cruz de Ferro, uno de los lugares más simbólicos del Camino de Santiago. Esta cruz de hierro, colocada sobre un mástil de madera, se alza desde tiempos medievales. Se cree que los peregrinos ya dejaban aquí piedras como ofrenda en época romana, y más tarde los caminantes jacobeos lo convirtieron en un gesto espiritual para soltar cargas y preocupaciones.

La Cruz de Ferro

Hemos cumplido con la tradición de tirar una piedra de espaldas a la Cruz. Simboliza dejar atrás lo que pesa: cargas, pecados, preocupaciones o el propio esfuerzo del camino.

Pedro me ha hecho una foto y ha salido tan bien que enseguida se ha visto “obligado” a hacerle otra a un chico coreano, luego a una chica maña… y al poco rato ya tenía fila. Ha tenido que aclarar que no se dedicaba a eso y que debía seguir con sus compañeros.

Dejando atrás lo malo

Camino hacia Manjarín

Hemos llegado a Manjarín. Creía que el refugio de Tomás, El último Templario, fallecido el año pasado, había sido modificado, pero no: lo que hay es un barcito nuevo que nada tiene que ver con aquel refugio entrañable.

El refugio de Manjarín, murió con Tomás

Hoy, el refugio de Tomás está cerrado. No sé si aparecerá alguien digno de sustituirle. Tomás mantenía viva la estética templaria del lugar, recordando que esta zona del Camino estuvo protegida por la Orden del Temple durante siglos.

Subidas, bajadas y el
recuerdo del antiguo trazado

En mi recuerdo, casi en ese punto empezaba una fuerte bajada hasta El Acebo. Pero hoy no ha sido así. Han debido cambiar el itinerario. Ya no están las flechas amarillas de Elías Valiña, el cura de O Cebreiro que marcó el Camino moderno, sino solo los carteles de la Junta de Castilla y León.

Y lo que empieza es una fuerte subida, seguida de una aún más fuerte bajada. Rompe piernas, rompe rodillas, rompe tobillos. Ni un paso igual que el anterior, pedruscos en el camino…

Pero todo lo malo acaba, y por fin hemos llegado a El Acebo.

El Acebo:
del infierno al paraíso

Allí, del infierno al paraíso en cinco minutos: unas cervezas acompañadas de un buen trozo de empanada nos han hecho olvidar el calvario pasado.

¡Vaya empanada llevamos!

Ha empezado a llover, muy poquito.
He dicho antes que todo lo malo acaba… pues lo bueno, también.

Camino hacia Molinaseca

De nuevo a bajar, por un camino algo mejor que el anterior, bordeado de jara y lavandinas, hasta llegar a Molinaseca, uno de los pueblos más bonitos del Bierzo, con su puente medieval que ha visto pasar peregrinos durante siglos.

Entre la jara y la sombra

Últimos kilómetros hasta Ponferrada

De allí a Ponferrada quedan todavía siete kilómetros y medio por carretera, con la misma llovizna que empezó en El Acebo, que ya se ha hecho algo pesada.

Pedro abriendo camino

Hoy estamos hospedados en el Hostal Nirvana. Habitación de tres camas con baño. Cómodo, pero sin servicio de lavadora-secadora.

Hemos comido, por primera vez, sin José Antonio, que está hospedado en otro sitio algo alejado, en el Mesón El Tres. Muy bien: zamburiñas y hamburguesas.

Tarde en Ponferrada

Por la tarde, antes de quedar con José Antonio para ver Ponferrada, hemos ido a una lavandería y allí hemos hecho la colada.

Después, y ya los cuatro juntos, hemos visitado el castillo Templario de Ponferrada. Hemos tenido suerte, los miércoles es entrada gratuita.

Castillo Templario de Ponferrada

Después de la visita, unas cervecitas con tapa junto al castillo, y cada uno a su albergue.

A las diez de la noche, ya estamos en la cama. Hoy no vamos a la disco.

Mañana vamos a Villafranca del Bierzo. En comparación con la de hoy seguro que es una etapa fácil.

Hasta mañana


Resumen de la etapa
FondebadónPonferrada
26,8 km
Distancia
+230 m / −1120 m
Desnivel
xx:xx h
Salida
xx:xx h
Llegada
x h xx min
Tiempo
⚠ Dificultad: media

Alojamiento de la etapa
Nirvana – Albergue
Dirección: C. Lago de Carucedo 12, Ponferrada
Tel: 987 410 761
Email: info-reservashostalnirvana.com
66 € (3)
Precio aprox.
⭐⭐⭐⭐
Comodidad / Valoración
Sábanas y toallas
Extras
Muy buen trato del personal, camas limpias y suficiente espacio para las mochilas.

Categorías
Camino Francés 2026 Sin categoría

Fondebadón

De Astorga a Fondebadón

28 de abril de 2026

El día ha empezado con un desayuno de donativo, de esos en los que tomas lo que quieres y dejas lo que consideras justo.

Nosotros hemos gastado poco, porque llevábamos un paquetito con seis famosas mantecadas de Astorga, ese dulce que lleva siglos siendo emblema de la ciudad maragata. Una para cada uno y las otras dos para una pareja de peregrinos que estaba allí.

Primeros pasos:
la cuesta y los recuerdos.

Nada más salir del albergue, toca subir una cuesta con bastante pendiente, la misma que ya conocíamos de las dos salidas de ayer.

Subirla con mochila no es fácil… bueno, eso dicen, porque la mía apenas pesa dos kilos (seis de media, eso sí).

Mientras subíamos, me vino a la memoria mi primer Camino de Santiago, en 1999. Recuerdo lo “perjudicado” que estaba cuando salía de Astorga. Renske, una peregrina holandesa, me hizo una foto en la calle Ecce Homo, una vía cuyo nombre recuerda la antigua tradición de representar a Cristo en su Pasión.

En aquella foto yo parecía un Ecce Homo viviente. Hoy, el cartel de la calle está más deteriorado que yo.

La Calle del ECCE HOMO de mis recuerdos

Pueblos maragatos y ritmo cansino

El camino ha sido fácil mientras pasábamos las primeras poblaciones: Valdeviejas, Murias de Rechivaldo, Santa Catalina de Somoza y El Ganso. Todos ellos forman parte de la Maragatería, una comarca con identidad propia, famosa por sus arrieros que durante siglos transportaron mercancías por toda España.

Hoy hemos bajado la velocidad, aunque mantenemos un ritmo “dos por cuatro”. Se nos nota un pelín cansados.

La parada técnica en El Ganso

En El Ganso hemos hecho la parada técnica de cada día.

Pedro, a la entrada de El Ganso
En el COWBOY siempre me trataron bien.

El bar donde siempre paraba, el Cowboy, estaba cerrado, así que hemos entrado en el albergue Sigo mi Camino.

Y lo cierto es que mejor si hubiéramos hecho caso al letrero. El hospitalero —o lo que sea— ha resultado ser un impresentable, amargado y maleducado. Como suelo decir: ¡Que le den!

Desde luego, si vuelvo a hacer este Camino, será un sitio para no entrar.

La subida hacia Rabanal del Camino

Después de El Ganso, el terreno sigue llano unos kilómetros. Pero la felicidad dura poco: empieza la cuesta arriba, una pendiente entre suave y menos suave que ya no abandonamos hasta Rabanal del Camino.

Rabanal es un lugar con historia jacobea profunda: desde la Edad Media, los monjes benedictinos atendían aquí a los peregrinos antes de afrontar la montaña.

Hoy siguen celebrando vísperas en latín, una tradición que conecta directamente con los primeros siglos del Camino.

He dado un pequeño rodeo solo para pasar por la puerta del albergue Gaucelmo, donde me hospedé hace veintisiete años.

Albergue Gaucelmo

Me ha hecho ilusión verlo, aunque solo fuera de pasada.

Último esfuerzo:
de Rabanal a Foncebadón

La cuesta arriba no termina en Rabanal; sigue, y con más pendiente, hasta llegar al final de nuestra etapa, en Foncebadón. Este pueblo, casi abandonado hace décadas, renació gracias al Camino.

En los años 90 apenas quedaban dos vecinos; hoy vuelve a tener vida gracias a los peregrinos.

En la Cruz de Fondebadón

Estamos en el albergue El Convento. Es nuestro primer albergue de literas: tres literas de dos camas, baño para seis. Una nueva experiencia para mis compañeros Pedro y Joaquín.

Pedro, Joaquín y José Antonio en sus literas

No parece que les entusiasme. A mí tampoco.

Tarde de frío, niebla y tertulia

El tiempo, que nos había respetado hasta ahora, ha cambiado bruscamente. La temperatura ha bajado a 8 grados. Llueve, hay nieblas… mañana igual toca ponerse el chubasquero. Para algunos será día de estreno.

Asi se muestra el horizonte

Como la tarde no invita a pasear —y Foncebadón tiene muy poco que ver— pasamos la tarde en el salón del albergue, de tertulia.

Los peregrinos siguiendo una Estrella (de Galicia)

No sé cómo terminará el día, pero las perspectivas son limitadas, así que doy por finalizada la crónica de hoy.

Mañana, aunque llueva, iremos a Ponferrada.

Resumen de la etapa
AstorgaFondebadón
25,8 km
Distancia
+570 m / −16 m
Desnivel
xx:xx h
Salida
xx:xx h
Llegada
x h xx min
Tiempo
⚠ Dificultad: baja

Alojamiento de la etapa
El Convento de Foncebadón – Albergue
Dirección: Real, s/n. Fondebadón
Tel: 644 521 808
Email: elconventodefoncebadon@gmail.com
48 € los tres
Precio aprox.
⭐⭐⭐⭐
Comodidad / Valoración
Funda y manta
Extras
Suficiente espacio para las mochilas.
Categorías
Camino Francés 2026

Astorga

De San Martín del Camino a Astorga

27 de abril de 2026

Ya es algo habitual levantarnos a las seis y media para estar a las siete en la calle. No lo mencionaré más, que tampoco hay que ser cansino.

Amanecer, café y buen ritmo

Empezamos con un café con leche y una magdalena en el bar Los Picos y, sin parar y a buen ritmo, hemos llegado hasta Hospital de Órbigo en apenas hora y media.

El Puente del Paso Honroso

A la entrada del famoso puente del Paso Honroso hicimos un recordatorio de su leyenda y una sesión de fotos. Este puente medieval del siglo XIII fue escenario del torneo de 1434, cuando Suero de Quiñones retó durante un mes a todo aquel que quisiera cruzarlo, rompiendo lanzas “por amor” antes de continuar su peregrinación.

Puente sobre el río 
Orbigo
Puente sobre el Órbigo

Encuentros en el Camino

Desde San Martín venía con nosotros un peregrino del mismo albergue: Fernando. Se ha parado a tomar algo en Órbigo y lo hemos perdido. Pero arrieros somos y en el camino nos encontraremos… quizá en Astorga.

A partir de Villares de Órbigo comienza una subida continua hasta el punto donde se divisa la ciudad.

El Jardín del Alma:
pausa auténtica

Hoy solo hemos parado en un sitio emblemático: el Jardín del Alma. Un lugar sencillo, humano y basado en la confianza, donde el peregrino encuentra descanso, agua fresca, frutas, café y galletas a cambio de la voluntad. Un pequeño oasis del Camino.

En el Jardín del Alma

Llegada a Astorga

La entrada es una larga recta que pasa por San Justo de la Vega y acompaña a la carretera.

Mientras veía a mis compañeros caminar delante de mí, pensé (pensar me cansa poco) que si José Antonio lleva 10 kilos, Joaquín y Pedro 7 cada uno y yo 2, sumamos 26 kilos: de media 6,5 por cabeza. Está claro que yo salgo perjudicado… y el más beneficiado por la estadística es José Antonio.

Un poco más cansado de lo que debería, por ese incremento matemático del peso, llegamos a Astorga.

El albergue y la ciudad

El albergue My Way es, hasta ahora, el mejor: piscina, desayuno de voluntad, trato amable, buena habitación.
Ducha, ropa a lavar (hay lavadora y secadora) y nos vamos a comer.

El Cocido Maragato:
tradición servida al revés

Había reservado en la Casa Maragata. Estupenda elección. Su Cocido Maragato, posiblemente el único menú que ofrecen, es espectacular.

Primer plato: las carnes

El Cocido Maragato tiene una particularidad: se sirve al revés. Primero las carnes, luego los garbanzos y por último la sopa. Esta costumbre procede de los asedios napoleónicos, cuando convenía empezar por lo más contundente por si la comida se interrumpía.

Segundo plato: los garbanzos

Paseo por Astorga:
Catedral y Palacio de Gaudí

Tras reposar en el albergue, a las seis y media hemos dado una vuelta por Astorga: la Catedral, el Ayuntamiento y el Palacio de Gaudí. Este palacio neogótico, una de las pocas obras de Gaudí fuera de Cataluña, fue encargado tras el incendio del antiguo palacio episcopal en 1886. Su mezcla de castillo medieval y templo refleja el estilo personal del arquitecto.

Palacio Episcopal de Astorga
Palacio de Gaudí
El Palacio de Gaudí y cuatro peregrinos
Catedral de Astorga

Unas cervecicas y, sin cenar, al albergue.

Fin de jornada
Mañana iremos a Fondebadón. Etapa más dura que la de hoy.

Hasta mañana.


Resumen de la etapa
San Martín del CaminoAstorga
23,7 km
Distancia
+190 m / −180 m
Desnivel
xx:xx h
Salida
xx:xx h
Llegada
x h xx min
Tiempo
⚠ Dificultad: baja

Alojamiento de la etapa
My Wey – Albergue
Dirección: San Marcos 7, Astorga
Tel: 640 176 338
Email: alberguemyway@gmail.com
84 € los tres
Precio aprox.
⭐⭐⭐⭐
Comodidad / Valoración
Sábanas y toallas
Extras
Muy buen trato del personal, camas limpias y suficiente espacio para las mochilas.

Categorías
Camino Francés 2026

San Martín del Camino

De León a
San Martín del Camino

26 de abril de 2026

Ayer, mientras escribía la crónica del día, me di cuenta de que mis caminos ya no tienen nada de épicos. Ya no busco las grandes gestas, ya no cargo con la mochila pesada, evito los albergues tradicionales y prefiero, sin dudarlo, la comodidad de una cama frente a la estrechez de las literas. Me he vuelto muy fino, o quizás, simplemente más sabio.

​Por un momento pensé en abandonar y dejar de escribir. No es tarea fácil llegar cansado y ponerse a luchar con la interfaz de WordPress, subir las fotos y tratar de hilar los recuerdos de lo que ha pasado durante la jornada. Sin embargo, decidí que no lo hago para nadie más que para mí. Sé que algún día, estas palabras me ayudarán a recordar y podré vivir de nuevo, a través de la lectura, «Mis Caminos».

​Así que sigo adelante; sigo escribiendo mis vivencias en este Camino de Santiago desde León, que es tan mío como de quien lo lee.

​El inicio de la jornada

​Las siete de la mañana nos han dado en la calle. Lo primero ha sido dejar mi mochila en el hotel del Barrio Húmedo para que la recojan los de Paqmochila.

Salir de León tiene ese toque místico de las ciudades que despiertan; hemos cruzado el corazón de la antigua Legio VI Victrix romana, sintiendo el peso de los siglos bajo las botas antes de que el sol empezara a calentar de verdad.

La Catedral de León, a las siete y media.

​José Antonio ya nos esperaba en la Plaza de la Catedral y allí mismo hemos comenzado nuestra primera etapa.

Los dos nuevos peregrinos, Joaquín y Pedro, van mejorando poco a poco en esa asignatura vital que es la «detección y seguimiento de las flechas amarillas». Al final de la etapa, ya no se les escapaba ni una.

Paradas estratégicas y
«protocolo peregrino»

​Hemos hecho dos paradas. La primera, cerca de León, aunque nada más terminar los churros nos dimos cuenta de que nos sobraba tanto el descanso como la fritura.

La segunda fue a mitad del trayecto, en San Miguel del Camino, concretamente en el bar El Oasis, donde han caído unos pinchos de tortilla que nos han devuelto la vida.

En el Oasis

​Aprovechamos cada oportunidad para hacernos fotografías. Cualquier reclamo turístico o monumental es motivo suficiente para detener el tiempo.

Es curioso pensar que, al pasar por estas tierras de la meseta, caminamos por la misma senda donde los antiguos peregrinos buscaban protección en los hospitales de la Orden de San Juan.

Los últimos doce kilómetros los hemos hecho ya de un tirón. A las 13:30 h ya estábamos en nuestro destino: el albergue Santa Ana, en San Martín del Camino.

José Antonio – Pedro – Antonio – Joaquín

​Descanso en San Martín del Camino

​Esta vez la suerte (y la previsión) ha estado de nuestro lado. Tenemos una habitación de tres camas, amplia, luminosa y con baño privado, en el Albergue Santa Ana. Por 25 € cada uno, me parece una opción excelente para recuperar fuerzas.

En está casita estamos alojados

​Al llegar, ya estaba alli mi mochila, tan fresca, se nota que ha venido en furgoneta y no andando como yo.

Nuestra habitación. Albergue Santa Ana

Una vez instalados, hemos puesto en marcha el infalible «protocolo peregrino»: ducha, lavado de ropa y puesta a secar al sol.

También hemos comido en el propio albergue. Nos han servido un menú bastante normal por 17 €; como suele decirse, cada uno cuenta la feria como le va en ella, y a mi parecer, se han pasado un poco con el precio para lo que era.

Cruceiro ante la portada de San Martín

Por la tarde, visita a San Martín del Camino. Casi se tarda más en escribirlo que en hacer la visita. La torre del agua, visible desde cuatro kilómetros antes de llegar, un cruceiro, varios albergues, dos o tres bares y la iglesia de San Martín de Torres.

Puerta de la iglesia de San Martín
Espadaña campanario
La torre del agua

Cena de tapas, menos espléndidas que las de ayer en León, en dos de los bares abiertos, por eso de mover la economía.

Y damos por finalizado el día poco después de las diez de la noche.

Mañana vamos a Astorga, será una etapa más dura que la de hoy, pero vamos fuertes e ilusionados.

Hasta mañana 😘

Resumen de la etapa
LeónSan Martín del Camino
24,6 km
Distancia
+130 m / −95 m
Desnivel
07:30 h
Salida
13:30 h
Llegada
4 h 40 min
Tiempo
⚠ Dificultad: baja

Alojamiento de la etapa
Santa Ana – Albergue
Dirección: Av. EL Peregrino, 12, San Martín de Camino
Tel: 654 381 646
Email: martinez_sonia@hotmail.com
75 € los tres
Precio aprox.
⭐⭐⭐⭐
Comodidad / Valoración
Sábanas y toallas
Extras
Muy buen trato del personal, camas limpias y suficiente espacio para las mochilas.
Categorías
Camino Francés 2026

Zaragoza – León

Zaragoza a León
(en SsangYong)

25 de abril de 2026

Con la Credencial debidamente formalizada, con los sellos de la Santa Capilla de Nuestra Señora la Virgen del Pilar, Federación Española de Asociaciones Amigos Camino Santiago, Consejo Aragonés de las Personas Mayores, Asociación TheMoveMen y Asociación Española Contra el Cáncer y,…

… como en todos mis caminos anteriores, saliendo desde el mismísimo Monasterio de Roncesvalles, para ser exactos del número 70,…

… salgo para buscar a los peregrinos que me van a acompañar en esta nueva edición.

​A las siete y cuarto ya estábamos los cuatro listos para iniciar el viaje. Los nervios típicos del comienzo se mezclaban con una charla agradable, contando anécdotas y elucubrando sobre lo que nos íbamos a encontrar en los próximos días. El Camino de Santiago desde León empezaba a sentirse real.

​En poco más de tres horas nos plantamos en Burgos. Es imposible no dejarse impresionar por sus lugares más emblemáticos: la imponente Catedral, la Puerta de Santa María y la estatua del Cid Campeador, que parece vigilar el paso de los peregrinos.

​El Papamoscas y la
grandeza gótica

​En la visita a la Catedral, aprovechando el descuento que me hacen por oír poco y mal, he podido ver al Papamoscas dando las campanadas de las doce. Resulta curioso pensar que este autómata del siglo XVIII, que abre la boca al compás de las horas, se ha convertido en un símbolo tan querido de una de las cumbres del gótico europeo. Bajo su mirada, uno siente la continuidad de los siglos en esta ruta milenaria.

​Continuamos el viaje en dirección a León, haciendo una parada técnica para reponer fuerzas en Villanueva de Argaño, concretamente en el Hostal Linares. Un menú correcto y a precio de fin de semana, perfecto para lo que nos esperaba.

​Llegada a León:
Ciudad de luz y piedra

​A las cinco de la tarde ya estábamos en León. Tras localizar nuestro albergue, la Pensión Sandoval, nos tomamos solo un ratico de descanso antes de salir a patear la ciudad.

Fachada de la Catedral de León

​León te atrapa. Su Catedral es sencillamente genial y, a diferencia de la de Burgos, se siente mucho más luminosa gracias a sus espectaculares vidrieras. No es de extrañar que la llamen la Pulchra Leonina; la luz que atraviesa esos cristales medievales crea una atmósfera casi mágica que parece guiar al caminante.

Palacio de los Botines

​También pasamos por el Palacio de los Botines, esa joya de Gaudí que rompe moldes, y por supuesto, la plaza y el Parador de San Marcos. Este último es impresionante, recordando que en su día fue hospital de peregrinos y sede de la Orden de Santiago, un lugar donde la caridad y la historia se daban la mano.

Entre el Barrio Húmedo y el «Húmedo Dos»

​Para cerrar el día, nos dirigimos a sus barrios más famosos: el Húmedo y el Romántico. Cenamos como mandan los cánones, a base de tapas. Sin embargo, mientras estábamos en el Romántico, el cielo decidió participar en el viaje y empezó a llover. Con humor, lo rebautizamos como «Húmedo Dos» y no tuvimos más remedio que seguir repitiendo tapas mientras esperábamos a que la lluvia cesara.

Esperar de esta manera no genera estrés

​La cuenta atrás:
Mañana empieza lo bueno

​Mañana empieza el camino de verdad. Nos toca andar hasta San Martín del Camino, donde ya tenemos reservado el Albergue Santa Ana. Según las previsiones, no va a llover y, si lo hace, será después de que lleguemos.

​Las botas están listas y las ganas, intactas. ¡Santiago nos espera!

Alojamiento de la etapa
Pensión Sandoval
Dirección: Hospicio, 11 – 2º. León
Tel: 987 236 412
Email: info@alberguesanmartin.com
78 € los tres
Precio aprox.
⭐⭐⭐⭐
Comodidad / Valoración
Sábanas y toallas
Extras
Acceso automatizado, camas limpias y suficiente espacio para las mochilas, dos pisos sin ascensor.
Sello de la Catedral del León

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Velocidad:
0.9x
Tono:
1.0