Amanecer, café y buen ritmo
Ya es algo habitual levantarnos a las seis y media para estar a las siete en la calle. No lo mencionaré más, que tampoco hay que ser cansino.
Empezamos con un café con leche y una magdalena en el bar Los Picos y, sin parar y a buen ritmo, hemos llegado hasta Hospital de Órbigo en apenas hora y media.
El Puente del Paso Honroso
A la entrada del famoso puente del Paso Honroso hicimos un recordatorio de su leyenda y una sesión de fotos. Este puente medieval del siglo XIII fue escenario del torneo de 1434, cuando Suero de Quiñones retó durante un mes a todo aquel que quisiera cruzarlo, rompiendo lanzas “por amor” antes de continuar su peregrinación.
Encuentros en el Camino
Desde San Martín venía con nosotros un peregrino del mismo albergue: Fernando. Se ha parado a tomar algo en Órbigo y lo hemos perdido. Pero arrieros somos y en el camino nos encontraremos… quizá en Astorga.
A partir de Villares de Órbigo comienza una subida continua hasta el punto donde se divisa la ciudad.
El Jardín del Alma: pausa auténtica
Hoy solo hemos parado en un sitio emblemático: el Jardín del Alma. Un lugar sencillo, humano y basado en la confianza, donde el peregrino encuentra descanso, agua fresca, frutas, café y galletas a cambio de la voluntad. Un pequeño oasis del Camino.
Llegada a Astorga
La entrada es una larga recta que pasa por San Justo de la Vega y acompaña a la carretera.
Mientras veía a mis compañeros caminar delante de mí, pensé (pensar me cansa poco) que si José Antonio lleva 10 kilos, Joaquín y Pedro 7 cada uno y yo 2, sumamos 26 kilos: de media 6,5 por cabeza. Está claro que yo salgo perjudicado… y el más beneficiado por la estadística es José Antonio.
Un poco más cansado de lo que debería, por ese incremento matemático del peso, llegamos a Astorga.
El albergue y la ciudad
El albergue My Way es, hasta ahora, el mejor: piscina, desayuno de voluntad, trato amable, buena habitación.
Ducha, ropa a lavar (hay lavadora y secadora) y nos vamos a comer.
El Cocido Maragato: tradición servida al revés
Había reservado en el Restaurante Maragato. Estupenda elección. Su Cocido Maragato, posiblemente el único menú que ofrecen, es espectacular.
El Cocido Maragato tiene una particularidad: se sirve al revés. Primero las carnes, luego los garbanzos y por último la sopa. Esta costumbre procede de los asedios napoleónicos, cuando convenía empezar por lo más contundente por si la comida se interrumpía.
Paseo por Astorga: Catedral y Palacio de Gaudí
Tras reposar en el albergue, a las seis y media hemos dado una vuelta por Astorga: la Catedral, el Ayuntamiento y el Palacio de Gaudí. Este palacio neogótico, una de las pocas obras de Gaudí fuera de Cataluña, fue encargado tras el incendio del antiguo palacio episcopal en 1886. Su mezcla de castillo medieval y templo refleja el estilo personal del arquitecto.

Unas cervecicas y, sin cenar, al albergue.
Fin de jornada
Mañana iremos a Foncebadón. Etapa más dura que la de hoy.
Hasta mañana.
Precio aprox.
Comodidad / Valoración
Extras
Una respuesta a «Astorga»
Madreeee la comida ha sido ligera jajaja. Venga campeones