Hoy ha sido un día de turismo, no de peregrinaje. Hemos andado mucho, pero sin mochila, y es otra cosa.
Con el tren de cercanías hemos llegado a Colonia a las 10 de la mañana. Teníamos reserva en el Albergue Internacional PathPoint, en el mismo centro, al lado del Rhin y de la Catedral.
Estación de Colonia
Me he duchado con agua de colonia, pensaba que me iban a escocer los ‘cataplines’, pero no, ha ido todo bien.
Después, oliendo primavera italiana, a patear Colonia. Una guapada, si quieren «mis circunstancias» volveré por aquí.
La Catedral, donde (dicen) están los reyes magos en los huesos. Hemos subido a la torre, unos 150 metros de altura y casi 600 escalones. El museo de los perfumes, la famosa Agua de Colonia, del italiano que vivía aquí Juan María Farina. El museo del chocolate. Todo por fuera, que el tiempo era poco y la mies mucha. Paseo por el Rhin, por las orillas.
Nos hemos ido de la residencia con una caja de galletas que nos regalaron ayer. Nos han tratado muy bien y hasta entraron a las 23 h a ver si queríamos un vaso de leche.
Hoy nos hemos portado, hemos hecho 30 km a una media de 5 km/h. El tiempo, el perfil de la etapa y que estamos hechos unos fieras han contribuido a ello.
Solidaridad en el Camino
En Overath estábamos parados en una panadería / cafetería y dos personas se han interesado por nosotros y por nuestro viaje. También habían sido peregrinos. Nos han invitado al café y nos hemos hecho unas fotos con ellos. Y hoy se llevan el titulo de ‘alemán bueno del día’
Foto con los «alemanes buenos del día»
Muchas son las personas que nos encontramos que, cuando estamos parados, con cara de no saber hacia dónde ir, se nos acercan y nos indican, nosotros se lo agradecemos con sonrisas y como sólo sabemos decir gracias ‘danke’, y quisiéramos decir muchas gracias, les decimos ‘danke’ muchas veces.
El camino ha discurrido casi todo por bosques con pistas para bici y se ha notado mucho que es domingo ya que estaban muy transitados.
Iglesia de Marialinden
Y nos hemos puesto en Brück, a unos 9 km de Colonia (Köln). Mañana queremos llegar allí frescos pues es una ciudad que se merece una buena visita.
Estamos ante el Hotel Silence Garden Novum recomendado por Arturo Seoane, ganador del selfie de hoy. Está a la entrada de Brück, un 4 estrellas. Hemos entrado a ver el precio y en recepción,…
‘Gutentag’
«Gutentag»
‘Bite, uan simer, chu person?’
«Ia»
Entonces veo que en la tarjeta de identificación pone Herr Jiménez, y digo ‘Jiménez, ¿no serás español?’, «No, pero mi padre es de Málaga», ‘Bueno, pues vamos a dejar de hablar en este perfecto alemán, que nos caracteriza’
Y ya hemos seguido en español, que es más descansado. Y habitación doble 45 €. Un chollo.
Casitas de Brück, desde la ventana del Joutel
Como todos los días, después de la ducha, la colada y descansar un rato, hemos ido a darnos un garbeo por Brück.
No hay mucho que ver, solo alguna iglesia normalica, y como ya he puesto tantas… Esto es una ciudad dormitorio de Colonia.
Hemos vuelto a cenar espagueti. Esta vez ‘frutti di mare’.
Estamos hospedados en
Hotel Silence Garden Novum Olpener Str. 1031, Brück 51109, Köln +49 221 33 666 0 silence@novum-hotels.de https://www.novum-hotels.de/hotel-silence-garden-koeln
Larga vida al Señor Jiménez
Y mañana ya está tomada la decisión, iremos en un metro/tranvía hasta el centro de Köln, orilla del Rhin. Los 9,5 km que nos separan van casi todos por dentro de la ciudad, polígonos industriales, casas, etc.
Ahora a buscar alojamiento en Colonia.
Como ya sabéis, si habéis seguido el blog, esto que pongo al final y que para diferenciarlo lo pongo en Cursiva, lo escribo ya en casa, y trato de poner cosas que recuerdo. Muchas «regresan» a mi mente después de haber visto las fotos de la etapa, las que hay en el blog y las que no llegué a subir (muchas más).
Este día pasamos por casa de un forofo del Barcelona. Una buena sorpresa para Salvador
En Brück comimos unos espaguetis en un restaurante cercano a la parada del tren que tendríamos que tomar al día siguiente. Los dueños eran más turcos que italianos y se notaba la diferencia, pero «a buen hambre…»
Mientras desayunábamos a la alemana, nos hemos enterado que ayer se alcanzaron los 34 grados. Hoy en cambio no hemos pasado de los 14 y nublado como la mayor parte de los días. Por la tarde ha salido el sol y ha quedado una tarde muy agradable.
Hoy si, además de corta la etapa, ha sido bastante llana y ha hecho buen tiempo para andar, así que nos ha cundido y después de solo cuatro horas nos hemos puesto en Drabenderhöhe.
Iglesia evangélica de Drabenderhöhe
Allí estaba anunciado el hotel Haus Wald-Eck, a kilometro y medio en otra zona que se llama Verr. Nos han recibido con unos vasos de agua fresca, y estábamos tan contentos de tener ya hotel, pero… nos han dicho que estaba todo completo, al igual que los de los alrededores, que había una carrera de motocross y se habían llenado.
Otra muestra de solidaridad
Pero que tranquilos. Ha llamado a varios sitios, en lugares cercanos al Camino, y después de muchas gestiones nos ha encontrado habitación en una residencia de ancianos y nos ha llevado hasta allí su señora.
Cuartito para dos residentes
Una residencia que ya la quisiera yo cuando me toque. Habitación de 40 m2. Pongo foto que se lo merece. Como el señor del hotel se merece hoy el titulo de ‘alemán bueno del día’. Y es que todos los días nos encontramos con alguien que se desvive por ayudarnos.
¡Vaya trabajos manuales que hacen los residentes!
Hemos salido un rato a ver Drabenderhöhe, nos han dejado porque aún nos consideran ‘válidos’.
La comida/cena del día ha sido en un buffet de hamburguesas. Al lado de la iglesia.
El bar donde pasamos la tarde
Estamos haciendo etapas cortas por varias razones, una por que en los pueblos intermedios no hay nada, a veces ni gente, otra por que haciendo una de 30 corremos el alto riesgo de que sean 40, y nos gustaría llegar vivos a España. Y hoy había una tercera, Salvador tenia que localizar buena butaca para ver al Barsa de sus entretelas. Ya le he dicho que si grita vendrán y le medicarán.
Mañana nos pasa algo parecido. No juega el Barsa pero si vamos a Overath (14,1 Km), es muy corta, si vamos a Brück (31 Km) es muy larga. Tenemos que encontrar algo donde alojarnos entre Overath y Brück.
Y ya que estamos en esto, ¿no os gustaría jugar desde casa, como en la tele, buscándonos alojamiento en la ruta?, las bases del concurso, quiero decir, la ruta prevista está aquí. Y el premio un fantástico selfie con los peregrinos.
¡Animaros!
Estamos hospedados en
Haus Siebenbürgen-Drabenderhöhe Alten- und Pflegeheim Siebenbürger Platz 8 51674 Wiehl Tel.: (0 22 62) 28 85 info@altenheim-siebenbuergen.de http://www.haus-siebenbuergen.de
A la entrada de la Residencia de Mayores, en Drabenderhöhe
Los primeros 13 Km, hasta Freudenberghan sido soportables a pesar de haber salido solo con un café con leche. Es lo que tiene el ir en autobús.
Ahora que el resto han sido de aupa, en la tónica de los dos días anteriores. Subiendo y bajando cuestas, que me río del Cebreiro. Eso de los campos de cereal casi se ha acabado. Ya nos dijo ayer Bernardo, que esta región, Wesfalia, es la que más arbolado tiene por Kilómetro cuadrado.
El pueblo de Krottorf tiene un bonito castillo que hemos entrado a visitar.
Entrada al Castillo
Castillo de Krottorf
Estamos en Denklingen. Hemos llegado ‘sobrecalentados’ porque hay un sol alemán que no tiene nada que envidiar al español. De hecho, ayer vimos alemanitas como cangrejos de sólo un día.
¡Qué bien nos sienta el caminar!
Estábamos en la puerta del único hotel de Denklingen, que estaba cerrado, esperando a la persona amable del día y ha venido el responsable del hotel (Gästehaus Sachs), ha abierto hora y media antes de su horario habitual y nos ha invitado a unas jarras de cerveza. Que más se puede pedir! Bueno si lo pienso se me ocurren cosas, un platico de jamón, por ejemplo.
Denklingen tiene poca cosa pero no está mal, la iglesia de San Antonio, mi tocayo, católica y otra, casi al lado, evangelista, dos supermercados, peluquería, italiano, panadería y su Rathaus correspondiente.
Denklingen
Hemos comido/cenado una ensalada enorme en el restaurante del hotel.
Mañana iremos a Drabenderhöheunos veinte kilómetros reales, es el único sitio donde hemos encontrado alojamiento.
Salimos de Irmgarteichen a las 8:30 h, con cielo despejado y un sol que nos espera ya desde las 5:30. Es el primer día que tenemos un tiempo así de bueno. Los del pueblo, enterados de que salíamos, han hecho sonar las campanas de la iglesia y habían engalanado parte de nuestro camino. Luego nos hemos enterado que estaban celebrando el Corpus.
Camino corto, casi un paseo. Eso pensaba poner, pero me he equivocado de pleno. Ha sido una etapa corta pero muy dura. De nuevo subidas y bajadas de las de hacer zigzagueando para no dejarse las rodillas por el camino.
Salvador hace camino
Se ensancha el espíritu
Una vez en Siegen, que tiene siete colinas, como Roma, nos ha encontrado Bernardo, alemán con residencia en Las Palmas (Canarias). Nos ha acompañado hasta la calle del hotel en el que estamos (Hotel Schäfer), y por el camino nos ha puesto al día sobre la historia de Siegen. La parte alta católica, la parte baja protestante. Normal por otra parte, que los que protesten sean los de abajo. Hemos vuelto a quedar con él por la tarde. Muy agradable su compañía.
Una foto con Bernardo, en Siegen
En Siegen también era festivo y además celebraban un evento con cientos de jóvenes deportistas, había chiringuitos de todo tipo.
Fiesta en Siegen
Evangelical Nikolaikirche Siegen
Mañana, después de comprobar que no hay nada para hospedarse en Krottorf, donde queríamos ir, adelantaremos hasta Freudenberg en bus e iremos andando desde allí hasta Denklingen.
Estamos hospedados en
Hotel Schäfer Roster Straße 111 57074 Siegen Telefon: 0271 / 33 872-0 Telefax: 0271 / 33 872-33 info@hotelschaefer.com
Hotel Schaefer, nuesto alojamiento de hoy
Para comer nos hemos metido en un Chino / Japonés, a la orilla del río Sieg. Tipo Buffet libre. Luego hemos estado con Bernardo en el Bar Celona, que le ha hecho mucha ilusión a Salvador.
Hoy hemos empezado a andar a las ocho y media, no es que se nos peguen las sábanas, que a las cinco ya solemos despertarnos, lo que ocurre es que el desayuno de los sitios donde nos hospedamos suele estar incluido y tenemos que adaptarnos a su horario. Hoy era a las ocho.
Paisajes matutinos
El camino ha sido un poco mas suave que el de ayer, también con sus cuestas, alguna de casi cinco kilómetros, pero ha habido también más llano que ayer. No ha faltado nuestro rato de lluvia. El ver tanto cielo nos permite protegernos a tiempo, hoy nos ha venido justo. Pero cuando no te mojas por fuera te mojas por dentro, porque la sudada, bajo el chubasquero, ha sido buena.
El camino y la pradera
Caminos de Santiago y de Elisabeth
El tiempo se ha arreglado y hemos acabado con sol y solo la camiseta ‘Berlin – Santiago de Compostela 2015’.
Los pueblos por los que pasamos cada vez tienen menos casitas con las vigas de madera, se ven muchos chalés de construcción reciente, muy majos, con su jardín muy cuidado, con figuritas y cosas de esas que en España durarían dos días sin que alguien las cambiara de sitio.
Bonito encuentro
Hoy, mientras me ‘recauchutaba’ los pies en una caseta de esas que encontramos en el camino, nos ha alcanzado una viajera de otra de las rutas que surcan estos bosques. Ella, Cristina, hacía la Rothaarsteig, el Camino de los sentidos. Hablaba español, que había aprendido en Ecuador, y le ha hecho mucha ilusión encontrarnos pues llevaba seis días sin ver a nadie (tan guapos como nosotros).
Rothaarsteig, el Camino de los sentidos
Y nos hemos hecho unas fotos.
Una foto con Cristina
El pueblo de hoy se llama Irmgarteichen, creo que nos iremos de él sin aprendérnoslo de memoria. Estamos en la pensión Jokebes, algo cara pero no hay para elegir.
Iglesia de Irmgarteichen
Esta es la iglesia de Irmgarteichen (he tenido que ir texto arriba para copiarlo). Es católica, no tenia sello. Sellaremos en la pensión.
La cena alemana, también en la pensión, filete empanado, huevo frito, patatas fritas, ensaladas varias,… un platazo.
Menu de Irmgarteichen
Esta foto estaba en la publicidad de la pensión, clavada al plato que nos han servido. Solemos hacer una comida fuerte al día y el desayuno que ya sabéis que no suele ser flojo.
Mañana haremos una etapa corta, de unos 16 km, salvo propina. Iremos a Siegen que parece que es muy bonita de ver.
02/06/2014 Dienstag, caminando hacia Niedereisenhausen
La salida de Marburg no ha sido fácil. Hemos tenido que comprobar que tomábamos el camino correcto, ya que la Vía Elizabethpfad que venimos siguiendo, aquí se divide en dos ramales, uno que va hacia el Sur y otro que sigue hacia el Oeste. Este último es el que tenemos que seguir. Los primeros kilómetros estaba sin señalizar y hemos tenido que seguirlo por GPS.
Despidiendonos de Marburg
Camino duro el de hoy, los valles los tomábamos cruzados, no en linea como hasta ahora. Así que cuesta arriba por bosques, cuesta abajo por bosques, campos, pueblo, campos y vuelta a empezar.
Bonitos bosques
Hoy solo hemos pasado por un pueblo con iglesia. Los demás o no la tenían o no estaba en la ruta, que ya es raro.
Hemos llegado a Niedereinsenhausen a eso de las tres de la tarde, bastante cansados, y los problemas para encontrar habitación nos acaban de agotar, siempre la misma canción. Al final, casi una hora después de llegar y andar de un lado a otro preguntando, hemos ido a parar a el Camping Hinterland. Habitación con desayuno, 55 €.
Después de la ducha, la colada y descansar un rato, a comer/cenar, de nuevo a un italiano. Ya tengo ganas de ir a Italia para poder comer en un alemán.
Mañana queremos ir a Irmgarteichen a 23,1 Km, pero esta noche, si no me duermo antes, quiero ver que hay para hospedarse en ese pueblo y en los de alrededor.
Me parece que me duermo…
Estamos hospedados en
Camping Hinterland Quotshäuserweg 32 35239 STEFFENBERG (a 15 minutos de Niedereisenhausen) Tel. (06464) 7564 info@campinghinterland.de
Camping Hinterland Quotshäuserweg 32 35239 STEFFENBERG (a 15 minutos de Niedereisenhausen) Tel. (06464) 7564 info@campinghinterland.de
Hoy, como ya nos tienen acostumbrados por estas tierras, Rosa María nos ha preparado un desayuno de lujo: panecillos de varios tipos, quesos, embutidos, mermeladas, gofres, hortalizas (tomatitos cherry, zanahoria en tiras, rodajitas de pepino, tiritas de pimiento), huevos duros, bombones, Nutella, cereales, yogurt… Es normal que los primeros kilómetros de cada día los hagamos resoplando. Nos ha explicado que la fabrica de Nutella y Ferreiro está en Standtellendorf y que da ocupación a 4000 personas. Nos hemos hecho un selfie con ella para que ambos tuviéramos un recuerdo.
Con Rosemarie Lücke, nuestra anfitriona en Stadtallendorf
Hoy nos ha llovido. No es lo mismo para andar y hemos decidido que la llegada a Marburg la haríamos en bus si lo podíamos coger un poco antes. En Amöneburg hemos estado esperando el bus, sin ningún éxito, tenía que pasar a las 13:50 h. teníamos plena confianza en la puntualidad alemana, pero no ha pasado ningún bus.
Plaza de Amöneburg
Lo que no ha fallado ha sido la calidad de las personas alemanas. Un señor al que no conocíamos ni nos conocía, ha parado su Opel, nos ha dicho que metiéramos las mochilas y nos ha llevado a Kirchhain , una ciudad por la que ya habíamos pasado, para que cogiéramos un tren. El que me hable mal de los alemanes se las tendrá que ver conmigo.
Iglesia Católica de Amöneburg
Marburg es una ciudad muy grande, con una zona monumental enorme y llena de vida. Otra de las razones por las que hemos querido adelantar la llegada ha sido esa. Hay que recorrerla, y era hacerlo hoy por la tarde o quedarnos mañana.
Una ciudad para visitar despacio
El primer lugar al que hemos entrado es la gran iglesia donde está enterrada Santa Isabel de Hungría, lugar de peregrinación desde la antigüedad. Estas peregrinaciones dan nombre a la vía Elizabethpfad. Aquí también se nos ha aparecido la Virgen, el señor encargado de la iglesia nos ha permitido la entrada a sitios que necesitaban ticket, nos ha sellado las credenciales y nos ha acompañado por la calle a una tienda en la que, después de varias llamadas, nos han conseguido alojamiento.
Sepulcro de Santa Isabel
Iglesia de Santa Isabel, Marburg
Estamos alojados en Jugenherberge de Marburg, un albergue juvenil, ¡dónde si no!
Por la tarde nos hemos pateado a base de bien la ciudad, foto aquí, foto allá. Y después de andar todo lo que nos hemos librado por la mañana, a cenar en consonancia con el desayuno.
Plaza de Marburg
Casas típicas de Marburg
Realmente Marburg es una bonita ciudad y hemos disfrutado de ella.
Hoy la pensión también era con breakfast incluido y hemos empezado a andar a las ocho menos cuarto. Ayer no os dije que en el bar de la pensión estaba permitido fumar, y hoy hemos salido con un tufillo a tabaco y sudor que ya lo pillara Paco Rabanne para una de sus colonias ‘pour homme’.
Torre en Treysa y la terraza de la pensión
Una etapa corta en la que sólo hemos pasado por dos pueblos. Uno era Momberg, un poco antes de llegar a él había una fuente con un agua tan fresca que se ha merecido unas fotos.
Bebiendo agua en la fuente de Momberg, de 1226
Hoy en camino no nos ha engañado, marcaba y tenía 22 Km. hemos llegado tan bien que nos hemos pasado de pueblo y hemos tenido que volver atrás.
La solidaridad del camino
Pero, como es habitual, ahí han empezado las penas, ‘bite, pansion? Joutel? Todos muy amables nos indican, unos por arriba, otros por abajo. Y no vemos la pansion ni el joutel por ningún sitio.
Pero, ya nos lo estamos repitiendo Salvador y yo, ‘o son todos muy buena gente o nos encontramos todos los días con los mejores’. Y hoy han sido, Ilmiye e Ilknur, nos han llamado desde su casa, han sacado sillas, agua y vasos, nos han dado plátanos, galletas, caramelos, han telefoneado a la pensión y nos han acompañado a ella. Ya me diréis, pero eso no pasa en ningún sitio, excepto aquí. Desde estas lineas, enviamos a Ilmiye e Ilknur nuestro agradecimiento.
Nuestras buenas samaritanas Ilmiye e Ilknur. Danke
Hoy estamos hospedados en casa de Rosemarie Lücke. Rosa María acoge peregrinos y como veranea en España, se las apaña en un español bastante mejor que nuestro alemán.
El dormitorio de peregrinos en casa de Rosemarie
Hemos ido a comer a eso de las 14:30. En el Restaurante Alemán, era ya muy tarde, en el Griego, estaban cerrando, el Italiano ya estaba cerrado. Nos hemos tenido que ir al Mecong, especialidades asiáticas. Pero bien, con hambre ‘todo gut’.
Comida típica del Mecong
Y mañana, si nos dejan, llegaremos a Marburg. Allí esta enterrada Santa Isabel de Hungria, tambien motivo de peregrinación, y de ahí la Vía Elizabethpfad.
Hemos empezado a andar a eso de las ocho menos cuarto, después de desayunar en una Bäckerei.
¡Qué verde sigue siendo mi valle!
El camino de hoy ha transcurrido, la mayor parte, por pistas de cemento para ciclistas. En los casi 500 km que llevamos por estas tierras germanas vemos que se puede ir a cualquier lugar por ese medio. Todo está comunicado, indicado y señalizado.
Estamos ya el la Alemania Federal, los hombrecillos de los semáforos han perdido el sombrero, como yo. Pero tal vez sea eso lo único que diferencia una zona de la otra. El adoquinado, las casitas con vigas visibles de madera y un montón de cosas más nos hacen ver que la división fue una cosa pasajera debida a la estupidez de los gobiernos.
Adoquinado típico de muchas ciudades alemanas
Ayer decía que era un país de bares cerrados e iglesias abiertas y hoy tenemos que dar gracias a eso ya que nos ha pillado un chaparrón y gracias a la iglesia abierta nos hemos podido cobijar hasta que ha pasado. Y es que cuando truena, hasta los rojillos nos acordamos de Santa Bárbara. Y será una iglesia protestante, pero nosotros no tenemos nada de que protestar, ésta, como todas las que hemos visitado, estaba abierta, tenía tampón para sellar la credencial, botellines de agua y galletas para quien las pudiera necesitar.
Tras la lluvia el camino brilla
Estamos en Treysa, pueblo grande que no creo que vayamos a ver, en la pensión Am Hexenturn. Estamos cansados, no por los kilómetros de hoy sino por el acumulado. También acumulamos cansancio. Además las casas son como todas las casas, que a veces pienso que no nos movemos del mismo pueblo. Pero, y eso es para preocuparse, las cervezas son más pequeñas y más caras.
Mañana iremos a Stadtallendorf, a 22,4 Km de Treysa, si fueran de verdad 22,4 Km sería una etapa corta, pero hasta ahora todos los días hemos tenido propina.
En efecto, no salimos de la pensión. Pasamos la tarde en el bar, tragando humo, ya que había varios fumadores, entre ellos los dueños, y conectados a internet. El pueblo ya lo vimos mientras lo cruzábamos.
Peregrinos
Uso alternativo del tambor de una lavadora. Papelera o cenicero
Con sólo un café con leche, hemos salido a las 7:30 de la pensión Kreta. El camino ha seguido la tónica general de estos días, praderas, bosquecillos, pueblos casi calcados, poca gente, ¿ande andarán?, bares cerrados, iglesias abiertas, cuestas arriba y cuestas abajo.
El camino entre bosques
Nos hemos encontrado con una pareja de peregrinos, que estaban haciendo la vía Elizabhetpad, peregrinos curtidos en múltiples viajes, nos han enseñado sus Credenciales y se habían cruzado media Europa. Nos hemos hecho un selfie para tener un recuerdo.
Un selfie con dos peregrinos alemanes
Por lo que nos costado llegar al pueblo de mitad del camino, ya hemos visto que de 25 km podríamos pasar a 30 perfectamente, y han sido 31.
Un lugar para el descanso
Hemos llegado a las tres de la tarde, y encima he perdido el sombrero; mi madre me decía de pequeño: ‘Antonio, eres la vida perdurable’ y las madres conocen bien a sus hijos.
¡Con lo guapo que estaba yo con mi sombrero!
En Homberg nos hospedamos en el Pilgerherberge Lutherisches Jugendgästehaus. Están también alojados aquí dos jóvenes españoles, de Madrid, trabajadores en practicas.
Después de dar una pequeña vuelta por Homberg, y comprar algo para cenar y el almuerzo de mañana, Salvador ha preparado unos huevos fritos, que ya teníamos ganas. Y hemos pasado una buena cena y sobremesa con José Antonio Avila, que trabaja para un concesionario Mercedes Benz.
Una calle de Homberg (Efze)
Posiblemente, pero no es seguro, cuando se haga de noche, salgamos a ver la plaza del Mercado, que nos ha dicho vale la pena ver. Por lo pronto pongo una panorámica con luz natural.
Panorámica de la Plaza del Mercado de Homberg (Efze)
Después del desayuno que nos ha preparado Iris, que estaba de muy buen ver, y el desayuno también. Hemos salido por pies, como solemos hacer habitualmente.
Super desayuno
Hoy hacemos las dos semanas andando. Si no fuera por la mochila, casi habríamos llegado.
Campos de cereal
El camino transcurre siguiendo la linea de un valle, carretera a la derecha y campos y bosque más allá, por la izquierda. A veces nos hace dar un rodeo de unos cinco kilómetros, se dice pronto, pero a nosotros nos supone una hora de pedaleo, para evitar una carretera o para que pasemos por la puerta de la iglesia del pueblo. Y esa es la razón por la que hay las discrepancias entre distancia a un sitio y recorrido real.
Seguimos pasando por campos de cereales varios, y bosques, como desde que salinos de Berlin, sólo que ahora el terreno en más ondulado y tenemos montañas cerca. A mi me da miedo, y me digo: ‘j… como nos hagan subir por ahí’, pero va habiendo suerte. Que dure.
Spangenber
La etapa de hoy ha sido larga, y lo malo es que no se acaba cuando se llega. Porque una vez en Spangenber, hemos ido de un lado a otro buscando sitio para dormir y buscando sitio para comer. Está casi todo cerrado. Al final, y esto nos da también una idea de la globalización, dos peregrinos españoles, equipados mayoritariamente en Decathlon, francés, nos hospedamos en una pensión griega, llamada Kreta, hemos comido en un Doner turco, hemos tomado el postre en una heladería italiana, y todo esto sin salir de Alemania.
El pueblo de hoy, Spangenberg, también muy chulo, con sus casicas de país Vasco. Tiene un castillo que lo han puesto en lo más alto, como es normal, y que ya iré a ver cuando venga con Pili y el coche.
Mañana queremos ir a Homberg/Efze, no sé que será eso. Ahora aprovechando que la WiFi de la pensión Kreta va rapidica, miraré cómo es y si hay algún albergue.
Spangenber me pareció una bonita ciudad en cuesta. En el sentido de nuestro camino, partíamos de arriba para llegar abajo. Pero repetimos muchas veces el subir y bajar hasta que encontramos la pensión Kreta. Había pocos establecimientos abiertos y casi estuvimos en todos. Fue de gran ayuda el dueño de la cafetería heladería italiana, italiano él y fácil de entender. Nos contó los estragos que estaba haciendo la crisis en su negocio. Se juntaban en su cafetería las señoras del lugar a tomar café y hablar de sus cosas y de las que no eran suyas. El caso es que le daban vidilla al establecimiento, que los demás estaban casi vacíos. Allí nos tomamos un helado y café italianos ambos.
Hoy el desayuno ha sido a las 8:00 h, con lo que hemos salido hora y media más tarde que ayer y eso retrasa la hora de llegada.
Bonito puente
Ayer fue nuestro último día por la Vía Regia. Hoy hemos cambiado a la Elisabethpfady hemos seguido un camino uno y trino pues era, y así estaba marcado, vía de Luthero, Elisabethpfad y Camino de Santiago a la vez.
Hemos llegado hasta Röhrda, 27 Km oficiales, que se han convertido en 34 reales, ya nos vamos haciendo a la idea. Salvador, en su blog, lleva la cuenta real y yo la teórica, que es la que calculé al preparar el viaje. Ya ponía entonces que o Google o yo nos equivocamos, y he sido yo.
Hemos tenido un camino tranquilo, sin cuestas, con algo de fresco, las temperaturas han bajado unos cuatro grados, pero siguen siendo soportables con poca ropa.
Hemos pasado por pueblos muy chulos, tanto el paisaje como las casitas son muy majas, pero ya he hecho tantas fotos de prados, bosques y casitas que vais a pensar que no me muevo del mismo sitio.
Al llegar a Röhrda, una señora ha salido de su casa y nos ha hecho señas de que estábamos fuertes, y que si le podíamos ayudar. Era para subirle el televisor a una balda. A otra frau alemana que he dejado contenta.
Nos hospedamos en la Pensión Iris. La hemos visto anunciada durante toda la jornada. Una casita como las de aquí, con su jardín y hasta un arroyo de agua helada en la que hemos metido los pies, porque Iris decía que era bueno para algo.
Arroyo de agua helada
Casi agradecemos que Röhrda sea un pueblecico con casi nada que ver. Así podemos descansar, que estos días, con la visita turística estábamos todo el día andando. Aún así hemos ido a ver la Kirche, que estaba abierta y sin nadie, y hemos sellado la Credencial. Por aquí son mayoría cristianos protestantes, pero protestan poco.
Iglesia de Röhrda
Interior de la Iglesia. Dios, nosotros y poco más
Por la tarde, Iris (para un nombre que entiendo, lo pongo) nos ha pedido por teléfono una ensalada y una pizza al pueblo de al lado. Con eso nos damos por comidos y cenados. Y a descansar.
A descansar, porque no hay WiFi, de modo que esto lo publico con un día de retraso, y cuando acabe haré lo de hoy jueves.
Todo lo cuento muy escueto, pero el rato que pasamos hasta meternos en el riachuelo era para verlo. Iris nos señalaba los pies y decía «algo» en alemán. Nosotros nos mirábamos y comentábamos, ¿querrá que nos descalcemos antes de ir al cuarto?. Eso nos parecía normal, porque por aquí es costumbre, pero una vez sin botas, seguía señalando los pies, ¿serán los calcetines? Eso ya era más raro. Nos los quitamos. Y una vez descalzos, sale de la casa, y nos hace señas de que la siguiéramos. ¿Pero a dónde nos lleva esta señora?. Como Iris no estaba nada mal, dijimos, «que nos lleve a dónde quiera». Nos llevo, como cuento arriba a un riachuelo de aguas heladas que pasaba por detrás de la casa. Los pies azules se pusieron en un minuto. Creo que tras ese baño en la heladera se empezaron a curar las ampollas de Salvador.
Hoy el desayuno era a las 6:30 h. y hemos salido temprano y con el almuerzo en el bolsillo.
Castillo de Wartburg
Ayer por la noche, Salvador y yo nos afeitamos la ‘perola’, queríamos comprobar si de esa forma podíamos reducir el coeficiente de rozamiento y así aumentar la velocidad.
Y si, los primeros 15 Km hemos hecho una media de 5,8 Km hora, que para ir con mochila, ya está bien. Pero… siempre hay un ‘pero’, han llegado las cuestas arriba, la madre de todas las cuestas. Una pasada de cuesta, pero como paisaje de lo más bonito que hemos visto. Por las vistas desde arriba y por el bosque en el que nos hemos adentrado. No un bosque de explotación maderera como los que hemos pasado estos días atrás, sino un bosque natural. Y además, caminábamos por lo más alto y a derecha e izquierda teníamos ambas laderas. Por la cresta de la montaña.
Precioso bosque
Todo muy bonito, aunque hemos llegado bastante cansados pues de los 31 Km que pongo, han salido algunos más.
Panorámica desde lo alto
Nos hospedamos en la pensión Katharinenschule, y si, es bastante ‘chule’, el dormitorio tendrá más de 50 m2.
Pensión Katharinenschule
Hemos salido a visitar Eisenach. Aquí nació Juan Sebastian Bach y se ocultó Luthero mientras traducía la Biblia al alemán.
La casa de Lutero
La casa de Lutero, otra vista
San Jorge, patrón de Aragón
Al castillo, digno de ver, no hemos ido. Nos han dicho que no había Bus y que teníamos que subir andando. Y a nosotros, andar, nos lo ha prohibido el médico. Pero ¡qué menos que una foto! La primera.
Luciendo nuevo corte de pelo
Hemos cenado en Kartoffelhause, la Casa de la Patata, todo era patatas con algo o algo con patatas.
La Casa de la Patata, Eisenach
Mañana aun no se a donde iremos, pero cambiamos de Vía, iremos por la Vía Elisabethpfad, la tercera ya que tomamos en Alemania y la que más Kms de recorrido haremos.
El camino de hoy ha salido de una gran ciudad, Erfurt, y nos ha llevado a otra gran ciudad, Gotha, primera y quinta de Turingia. Aquí debe de ser festivo y durante todo el recorrido nos hemos cruzado con gente en bicicleta. Varios se han parado para saludarnos y desearnos buen camino. Normalmente eran los alguna vez habían hecho el Camino de Santiago. Conforme vamos adelantando vemos como aumenta la ‘cultura del Camino’, tanto por la señalización como por los objetos que muchas casas en la vía ponen en sus jardines y fachadas.
Ya queda menos
Los 25 Km por día son llevaderos, nos permiten llegar pronto a los sitios y buscar alojamiento, normalmente esa tarea de buscarlo el día anterior nos sirve de poco, o no lo encontramos o no tenemos sitio o nos lo encontramos cerrado. Hoy una señora que hablaba alemán, ruso y polaco (que con nosotros no le han servido de nada), nos ha puesto en contacto con el camarero de un restaurante italiano, que hablaba mucho mas claro, y nos ha informado del Hotel donde estamos alojados. Es el Hotel Athos y está al lado del centro de Gotha, cerca de la plaza del Mercado.
Plaza del Mercado
Por agradecérselo al camarero italiano y porque teníamos hambre, nos hemos comido allí, una insalata y espaguetis.
Calles de Gotha
Después de un descansico de una hora en el hotel, hemos salido a apatrullar la ciudad, con esos andares propios de los peregrinos.
Musée ducal de Gotha
Castillo de Friedenstein, Gotha
Semáforos en la República Democrática Alemana
Todas las ciudades por las que hemos pasado, pertenecían a la República Democrática Alemana. No hace falta saber mucho de historia, basta con mirar los muñecos de los semáforos, los de esa zona llevan sombrerito y al unificarse ambas Alemanias decidieron mantenerlos.
Mañana nos gustaría llegar a Eisenach. Son 31 Km, pero empieza una zona de perfil accidentado y hay amenaza de lluvias. Bueno, los problemas se resuelven cuando llegan. Ahora a descansar y a hacerme cosquillas en los pies, que se están portando y ‘portándome’.
24/05/2015 Domingo – Sonntag, caminando hacia Erfurt
El fiestorro de la boda se prolongó hasta altas horas de la noche y casi no dejaron dormir (lo celebraban en la casa de enfrente de la pensión).
¡Qué fallo, la Bratwurst está detrás de la cerveza!
Andada relativamente corta para llegar a la ciudad de Erfurt, que según lo que vi cuando planificaba el viaje era una de esas a las que había que dedicar tiempo para visitarla.
Hoy hemos adelantado a una peregrina alemana, guapa y joven, Francisca se llamaba, que iba empujando un carrito con sus cosas y su niño de seis meses.
Al entrar en Erfurt, para buscar alojamiento, se nos ha acercado un mozo atraído por nuestras pintas de peregrinos, era gallego y de Santiago, a todos nos ha hecho mucha ilusión el encuentro, nos ha dicho que en Erfurt hay muchos españoles y dónde encontrar un hotel. Y debe de haber muchos porque a continuación nos ha venido otro a saludar.
Una plaza de Erfurt
En el Opera Hostel nos hemos metido hoy. Y después de una ducha vuelta a andar pero en plan turista, sin mochila. Nos hemos comido, como tenía yo previsto en ‘ciudades que visitaré en Alemania’, un Original Thüringer Bratwurst como podéis ver en la foto.
El Domo
La Domplatz muy bonita y la catedral preciosa. Allí nos han puesto el sello. Hoy todo Erfurt estaba lleno de grupos de jóvenes Evangelistas cantando y haciendo coreografías. No se si celebraban algo o son siempre así de marchosos.
Panorámica de la Plaza del Duomo. Erfurt
Hemos terminado en un restaurante asiático comiendo lo que nos han puesto, pues lo hemos pedido a dedo (donde ha caído).
Interior de la Catedral
Plaza de las Catedrales. Erfurt, con menos genteUn grupo de jóvenes evangelistas
Y ahora, como todas las noches, escribiendo esto y preparando lo de mañana, que consiste:
En localizar dónde queda la línea del camino, para retomarla mañana.
En ver el tiempo en la ciudad de la que salimos y en la ciudad a la que llegaremos, si va a llover o a hacer frío y salir vestidos en consecuencia.
Buscar albergue o en su defecto hotel.
Pues hasta mañana, que iremos hasta Gotha.
Estamos hospedados en
OPERA Hostel Walkmühlstraße 13, Erfurt Tel.: +49 361 60131360 http://opera-hostel.de/
La casa donde nos hospedamos en Ezkastberga. Y el Pastor no era Pastor, que era Pastora.
Me reconcilio con el camino, es lo que tienen las andadas cortas, que puedes dedicar tiempo a disfrutarlo. Aunque desde que salimos de Berlin es igual, me sigue sorprendiendo y fascinando que todo lo que abarca la vista, en trescientos sesenta grados, excepto la linea del camino, son campos de cultivo. No hay un trocito ‘pelado’, todo está sembrado.
Hoy hemos dividido la etapa prevista, que era de 44 Km, en dos y nos hemos quedado en Buttelstedt, tiene supermercado y algunos bares italianos, de modo que hoy hemos comido pizza y ensalada.
Comiendo en Buttelstedt
Estamos en el Gasthaus Pension Zum, 25 € por persona, con desayuno incluido. Como ha sido una etapa muy corta nos quedan tiempo y ganas para ver el pueblo. Hemos tenido suerte, hemos visto la salida de una boda, por lo civil, ya que han salido del Rathaus, lo de echar arroz tambien se lleva por aqui, pero ademas el novio echa moneditas y los niños van como locos a cogerlas, nosotros por menos de dos euros no nos agachamos, así que no han tenido competencia. Después ambos novios, provistos de guantes, cortan un tronco con un serrucho. Es como que hacen la primera cosa entre los dos juntos.
¡Más troncos tenían que cortar!
El pueblo es majete, aunque son todos muy parecidos. No se salen de la norma, las casitas como las veis en las fotos, dos o tres plantas, tejados con mucha pendiente y con jardín/huerto la mayoría. Las tienen muy cuidadas, con cortinas y flores en las ventanas.
La pensión, el restaurante italiano De Paolo, el ayuntamiento y la plaza
Además de la costumbre de serrar el tronco entre los novios, también nos llamó la atención lo que hicieron por la tarde, después de comer. Rompieron, lanzándolas contra el suelos, varias vajillas de cerámica, y hasta algún lavabo y taza de WC, los críos disfrutaban una barbaridad. Luego, según he leído picado por la curiosidad, deben de esconder entre los cascotes alguna cosa para que la busquen los novios.
Hoy tarea nueva nada mas despertar. Casi misión imposible: meter en las bolsas respectivas el saco de dormir y la almohada. Oye, ¡que no se dejaban!. Salimos a andar agotados ya, con un zumo en la tripa y la bendición del Sr. Andreas Fiedelak, pastor de la Iglesia Evangélica y mecánico.
Saliendo de Freyburg
Y del camino, qué os voy a decir, muy largo, más que ancho, tramos muy bonitos pero que los hago mirándome la punta de los pies. Me está pasando como al argentino del chiste, a ese que se va a Alaska y al principio se maravilla de la nieve. Si no sabéis el chiste que os lo cuenten.
Ponemos en practica lo que pensamos sobre seguir la ruta con GPS y no hacer caso de la línea del camino. Hay que ver si es por ese motivo la discrepancia de distancias. En efecto, se gana tiempo, pero es a costa de salirse del camino y pasar mucho tiempo en carretera. Al principio del de hoy, todavía fresco, he podido disfrutar de los viñedos que hay a lo largo de una ligera colina. Mañana volveremos a seguir la linea azul del móvil que nos indica el camino.
Yendo a Eckartsberga
Al llegar Ezkartsberga (cada vez que lo pongo, tengo que mirarlo) nos hemos encontrado con unos peregrinos alemanes, un matrimonio que hacen el camino en rutas más cortas. Hemos ido con ellos hasta el albergue, que estaba cerrado. Ellos han seguido andando y nosotros nos hemos quedado a comer y a esperar que el Pastor acudiera a su casa.
Hoy nos hemos ‘pretao’ unas salchichas, unas delgaditas y otras gordas, con mucha Kartoffel, y hasta nos hemos atrevido a cambiar de marca de cerveza. Hoy le ha tocado a la Kellerbier, más doradita, igual de buena y cinco grados, vamos, que estaba fresca.
Panorámica de campos
El albergue de hoy es la casa del Pastor Evangelista, justo al lado de la iglesia. Toda la parte baja para nosotros. Dos baños, un salón con piano, atriles y partituras, que me han hecho echar de menos el laúd, cocina con montones de comida y utensilios. Y una hucha para poner la voluntad. También la llave de la iglesia. Confianza total en los peregrinos a Santiago.
Detalle a Martin Lutero
Algo nos haremos para cenar, ya no tenemos ganas de salir del albergue.
Mi bendición para todos
Os agradezco mucho los ánimos y los comentarios que me ponéis, me gustaría poder contestaros. Pero esto de escribir con un dedo en el móvil no es uno de mis fuertes y me cuesta más tiempo escribir esto que hacer 5 Km.
En Eckaberga nos hospedamos en casa de la Pastora, que está junto enfrente de la Iglesia. Nos enseñó dónde estaban las cosas, dormitorio, duchas, cocina, llaves de la iglesia y nos dejó solos. Solidaridad y confianza total con dos extraños.
En Eckartsberga aprendimos del matrimonio de peregrinos que conocimos, que existía un libro guía para la Vía Regia. Su ISBN es 978-3-9811156-4-2. En él vienen los mapas de cada etapa y los lugares de acogida de peregrinos, solo que hay que saber alemán.
Una foto del grupo al lado de la iglesia. Eckartsberga
Como esta noche también hemos dormido en hotel, en el Check Inn, de Merseburg, con desayuno incluido, hemos aprovechado, como todos los días anteriores, para ponernos buenos y escamotear un bocata cargado de embutidos varios. Si ya se que eso no se hace, pero ¡qué coño!, somos españoles.
Caminante
El recorrido ‘oficial’ era de 27 Km pero han sido realmente 33 Km. Por lo menos hoy ya sabemos a que se deben esas diferencias, lo que nos deja mas relajados ya que en el futuro podremos controlar mucho mejor, de hecho mañana mismo empezaremos a hacerlo.
El camino va cambiando, ya no es el suelo casi arenoso del principio, ahora se ve mas piedra, se hace mas duro, mas incómodo, y empiezan a aparecer las primeras cuestas, y se ven montañas, no muy altas, cerca. Los bosques son de pinos menos altos y los cultivos, aunque siguen siendo enormes de extensión, parece que necesitan agua.
Freyburg Marienkirche. Para entendernos, la iglesia de Santa María.
Hoy nos hospedamos en un verdadero albergue, lo hemos localizado gracias a los de la pagina de Face, Jakobsweg. Estamos en un cuartico con dos literas de dos camas cada una, once euros por persona. Y hoy es el primer día que vamos a utilizar el saco de dormir.
Es la casa del Pastor Protestante y su familia.
Salimos a ver la ciudad y a comprar algo para mañana, porque lo del bocata escamoteado se acaba.
Río Unstrut, afluente del Saale
Freyburg es una ciudad muy bonita, vale la pena visitarla, ya lo veréis por las fotos. Y si queréis saber mas, buscáis por Internet.
Salva va mucho mejor, y aun llevando ampollas, no baja la velocidad y tira del pelotón.
Viñas en terraza, Freyburg
Y que más,… que cada vez que entro a una tienda o bar acabo cabreado. Aquí todo mas barato. Nos engañan con los sueldos, nos engañan con los precios y nos engañan con los impuestos. Bueno, vale, que me sube la tensión.
Mañana queremos ir hasta Ezkartsberga, pero ya lo dice el pasodoble jota: ‘Y en la vida nadie cuenta, que el rumbo lo marca Dios’
A veces en los caminos aparece un remanso para descansar
No hay más que ver las fotos de la etapa para volver a recordar. La entrada de Freyburh la hicimos bajando una ladera con mucha pendiente. Es una zona de viñedos y más tarde veríamos que a lo largo de toda la ladera estaban las viñas, levantadas para que el sol incidiera mejor en ellas.
El albergue está junto a un taller de coches, al lado de la estación de ferrocarril. Es la vivienda de un pastor luterano y su familia.
Hemos salido del albergue International Gästehaus, en la calle Täubchenweg 45 y tras desayunar en una panadería, y comprar unos bollos para almorzar, hemos echado a andar antes de las 07:30.
¡Sobre todo bien peinados!
Ha sido un camino muy agradable, el primero por la Vía Regia, ahora ya en dirección Oeste. Todo el día nublado y por unos caminos muy bonitos. Es el primer tramo de camino que podríamos haber seguido exclusivamente con las señales.
Unas señales algo peculiares, hechas a mano y con tres colores. También hoy lo que marcaba de recorrido, casi ha coincidido con lo que hemos andado. Además teníamos hotel reservado y nuestros problemas de búsqueda de alojamiento se han visto muy reducidos.
A petición de los seguidores nos hemos afeitado, pero no se ha notado ningún acercamiento de teutonas.
Por la mañana, antes de salir, he escrito a la pagina de Jakobsweg, de peregrinos alemanes pidiendo ayuda sobre albergues del camino. Traducido al alemán con el translator de Google ha hecho efecto y nos han enviado a una página donde los podemos ver.
Por la tarde, he conseguido, por fin, habilitar la tarjeta del Aldi. La conexión de internet es muy necesaria, con ella consigo: ver los mapas de la zona, cómo llegar a un punto, traducir un letrero, un menú, pedir algo en alemán, aparte de comunicarme por Whatsapp. Otra cosa solucionada.
Hemos ido a ver el centro de Merseburg y su castillo. Todo muy chulo. Luego cenar en un Quebaq con litro y medio de cerveza.
El Castillo a lo lejos
A Salvador le ha salido otra ampolla en el pie bueno. No se si como buen compañero debería de compartir y que lleváramos una cada uno, no lo sé, en eso estoy.
El Castillo de Meseburg
Mañana queremos ir a Freyburg a 27 Km. Ya veremos si lo que queremos se parece a lo que hacemos.
Hasta mañana si Dios quiere.
El río Saale, MeseburgEstanque de Merseburg
Estamos hospedados en:
Hotel Check Inn Dorfstr. 12 06217 Merseburg info@check-inn-hotel.de +49 3461 305 550 +49 3461 305 5511 http://www.check-inn-hotel.de
Hotel Check Inn. Merseburg
Subiendo a la torre de la foto de arriba, por sus escaleras de caracol
El hotel quedaba un poquito alejado de la ciudad y Salvador aún no está bien de sus ampollas, que ya son dos. Pedimos un taxi desde el hotel para que nos llevara al centro histórico. Muy bonito. El regreso fue andando.
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