Día 14 – Siena

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#RomaSantiago2017

02/06/2017 Venerdi

Roma – Siena

Ya veis que sigo publicando con un día de retraso. Se me amontona el trabajo.

Como tantas veces, nos hacemos expectativas y pretendemos que todo se cumpla a la perfección. Hoy era un día de esos.

Solo teníamos que ir en tren a Siena. Podíamos ducharnos antes de salir, yo incluso me he afeitado el orbe, y tranquilamente a la estación.

El billete ya tenia su miga. Había que hacer tres transbordos. A las ocho y media ya estábamos en il treno, a la una, hora de nuestro segundo transbordo, estábamos, en una estación de un pueblico inexistente sin servicio de estación y sin servicio de trenes hacia nuestro destino.

Mil propuestas a debatir, no vale la pena quejarse. Que si vamos para atrás a la estación anterior y allí vemos, que si vamos al pueblo andando, con el calor que hace mejor que no, que si… Al final una que pasa el trámite: huiremos hacia delante. Nos vamos hasta Pisa, la vemos en visita rápida y compramos billete para Siena. Mayoría absoluta.

En el treno nos pilla el revisor. A la trena!, no, nos hace pagar el billete a Pisa como si no hubiera funcionado la maquina en Montepesquiani, que así se llamaba el pueblo desangelao.

A las cuatro y media en Pisa. La vimos deprisa. Dejamos las mochilas en consigna y echamos a correr hacia la famosa torre pendente. Pisa tiene muchas cosas y muy bonitas, pero si se ve de prisa hay que ir allí por lo menos.

Ir ver fotografiar, fotografiarse, una gallega de Galicia nos hizo las fotos, y a correr a la Estación Central de Pisa. Panini y birra y nos damos por comidos.

Y nueva ración de tren. Otro mas viejo, por una linea mas vieja, con traviesas de madera, hasta Siena.

Llegamos a las ocho y después de doce horas treneando se nos nota el cansancio.

Hay parada de bus, quiere decir que Siena es grande, esperamos y preguntamos a un señor que pasaba. Nos dice la hora a la que vendrá y nos regala dos billetes de bus. ¡Qué poco se esforzaron en encontrar diez hombres buenos en Sodoma! el mundo está lleno.

Fotitos de Siena al paso ¡cuánto nos dejaremos de ver!

Llegamos al centro, ya está cerrado el Duomo. A buscar el hotel. Son días de fiesta en Italia, día dos es la fiesta de la República italiana. No ha habido manera de reservar albergue. Tenemos un hotel, el Piccolo Hotel Etruria, muy majo y pegadito a la Plaza del Campo, aunque varias veces mas caro que un albergo al uso.

Salimos a echar una birra  (estoy harto de que el corrector ponga ‘burra’) a la misma plaza. Pues no, mejor una calle atrás, la mitad de caro.

Y a la cama, eso si, después de haber dejado temblando un cazolete de cacahuetes que había en el bar.

Y mañana se acabo la buena vida. La ampolla es cosa del pasado. Mañana vuelvo a ser peregrino.

Ultreia Suseia, yo me lo digo todo. A Monteriggione.

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5 respuestas a Día 14 – Siena

  1. maribel dijo:

    Que bonitas fotos, Antonio, mañana de peregrino. ¡¡ Qué bien te lo montas!!

  2. Laura dijo:

    Madre mía resulta más complicado viajar en tren que andando!!! Bueno al menos el objetivo de reposar la ampolla ha sido cumplido. Y mañana despacito a ver cómo te encuentras. Antuan vuelve a las andadas así que ánimo!!!!

  3. Salvador Serra dijo:

    Hola Antonio andando no se tienen tantos problemas ni de trenes ni re revisores, celebró que la ampolla ya este casi curada pero mímala para que termine de cerrar bien
    Un abrazo
    ULTREIA

  4. Mercedes dijo:

    Ohhhh ¡todos caemos bajo las botas recaudatorias de esos horribles “revisores” ferroviarios-italianos ¡tras haber pagado religiosamente el tiquet! por no “picar” el dichoso billetito en una máquina inventada con el único objetivo de expoliar los euros de los turistas y lo peor de todo es que tras esa máscara imperturbable con la que te sientes como un insecto, se ríen, seguro que se parten de la risa y que si son ¿listos? escribirán en su anecdotario: “a los ingenuos de hoy se les ha puesto la cara azul-verdosa mientras por sus bocas salían unos espumarajos blanquinosos mientras yo hacía todos los posibles por mantener mi ensayada mirada “iris de acero”, reteniéndome de revolcarme por el suelo de la risa”. Y excepto esos elementos, todos los demás son lo que por aquí entendemos como “buena gente”.
    Nos alegramos de la desaparición de la ampolla y de que continúe el buen camino.
    Aquí destructivas tormentas destrozan las cosechas del melocotón, la vid y la almendra 🙁

  5. Teresa dijo:

    HOla corazon , jajajajajajaja , cuanto me he reido con tus expresiones, veo que ha sido diferente la jornada , ya tendras tiempo de ser peregrino de nuevo , pero lo del reviso y las ida y venidas de si, no , no si, me ha sido divertido, pasalo bien maño mio

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