Día 42 – Aix-en-Provence

¡Comparte, por favor! Gracias...
Share on Facebook85Share on Google+0Tweet about this on Twitter0Share on LinkedIn0Pin on Pinterest0

#RomaSantiago2017

30/06/2017 Vendredi

Pourrières – Aix-en-Provence

Por las mañanas me pongo en los pies una pomada que me dejo en herencia Enrique, la hace él, que saco la formula de internet. Va bien, mejor que la vaselina.

A las seis y cuarto ya estaba en marcha. Bien, pero ni comparación de lo de ayer, voy acumulando cansancio.

Saliendo de Pourrieres

Hoy ha sido el primer día que he necesitado el corta vientos, hacia fresquillo, se nota que me acerco al Moncayo.

La jornada ha sido de unos treinta kilómetros pero me han parecido más. Eso de ducharme tan tarde es como si ese tiempo no lo descansara, como si todavía no hubiera llegado.

Como me queda mi propia sombra de frente, me doy cuenta de que escoro a la izquierda, no esperaba menos de este cuerpo serrano. Recuerdo que en el viaje de Berlín me paso lo mismo. Le echábamos la culpa a la mochila pero era yo el que se torcía. Mañana colocaré las cosas de otra forma en la mochila, a ver si cambiando los pesos se me endereza (la espalda), que lo otro ya no tiene solución (la ideología).

El camino sigue con sus viñas a ambos lados, ya me resulta algo cansino.

Además entre que la mochila me molestaba, por mi culpa, y que no iba muy bien he acabado mas cansado que de costumbre.

Ya en Aix-en-Provence y, como hasta las cuatro no me recibían en la parroquia, he entrado a comer a un restaurante. Plato del día, postre y café, que ya me hacia falta.

En la parroquia de Oblats me han acogido, me han enseñado mis aposentos, saco una cama plegable de un cuarto, las cosas de la mochila, pongo el saco y… me dicen que deje todo como estaba que tienen en ese cuarto una reunión y que no venga hasta las ocho.

Otro día con lo mismo, ni ducha ni tiempo para lavar. Y a dar vueltas, menos mal que Aix-en-Pce es una ciudad digna de ver. Cuatro horas caminando, sin mochila, eso si.

En mi paseo veo la Maison de L’Espagne, una tienda que vende souvenirs de España, y entro, la señora habla español pero se le ve muy francesa. Y los souvenires son todos de la España de Susana Diaz.

Catedral del Salvador

También me ofrece un turrón blando un mozo y al decirle ‘gracias’ resulta que es también español, de Alicante. Menos mal que oyendo algo de español el oído se me relaja un poco.

Luego, sentado en un banco, dejando pasar la última hora, me chequeo y me duele la espalda, huelo a rancio, y me enfado conmigo mismo que soy el único al que conozco.

Las grandes ciudades son las de las grandes tentaciones. Mañana me salto la etapa y me reservo un hotel.

Por fin puedo entrar en la Parroquia y por fin ducha y,… nada más. A escribir, que es muy tarde

¡Comparte, por favor! Gracias...
Share on Facebook85Share on Google+0Tweet about this on Twitter0Share on LinkedIn0Pin on Pinterest0
Esta entrada fue publicada en Sin categoría. Guarda el enlace permanente.

7 respuestas a Día 42 – Aix-en-Provence

  1. Jose Antonio Serrano dijo:

    Buenos días Antuan.
    Que tal va la espalda, muy importante y muchisima razon tienes sobre lo de la mochila, parece una sandez pero segun como te pongas las cosas, parece que no llevas mochila o que llevas encima un peso enorme. Pero bueno tu ya eres ducho en esas materias.
    Sobre lo que no puedes hacer nada no es malo, jajaja, (ideologia).
    Y nada para quitarte el mal humor, no esta mal que al cuerpo le des un homenaje y te vayas a un hotel a descansar, que a veces se necesita, que son muchos dias mal durmiendo.
    Seguro que te animas al oir el castellano cuando te contestan, y lo de los recuerdos de la España de la Susanita, lógico maño, en este nuestro país, ya sabes que para los de fuera solo existe el toro y la folclorica.
    Bueno ULTREIA y hasta mañana caminante.
    Un saludo.

  2. Laura dijo:

    La ducha es un gran momento de fin de andada así que normal que hasta que no la des parece no descanses.
    Cuida esa espalda que tiene que aguantar aún mucho.
    Ánimo!!!

  3. Javier Guerrero dijo:

    Bueno, ya he vuelto y ya estoy aquí, joer que frío, esta noche con edredón pero sin edredoni, ya ves me quejo de todo. El camino veo que va viento en popa y eso está bien. Hoy nos vamos de festival y te dedicaré una de las jotas y contaré muy brevemente tus hazañas.
    Cambio de idioma para que practiques.
    « Chaque jour a sa musique. Chaque jour est différent. »

  4. Marianpatricia xalero dijo:

    Que bien saben los turrones y chocolates cuando uno está cansado , comete unos en mi nombre , cuánto te falta ?

  5. Nati dijo:

    Venga campeón! No decaigas. El cansancio es normal y tú ya estás hecho a éllo. Pronto entras en territorio nacional y te sentirás más relajado y seguro. La buena comida y la conversación harán que el camino sea más ameno. Un abrazo amigo y cuídate.🙅

  6. José Manuel dijo:

    Amigo Antonio o mejor dicho….fuerte e invencible amigo Antonio, tu hazaña es única y el cansancio trata de batirte pero ya sabe de antemano que tiene poco que hacer porque no tienes rival. Espero que sigas disfrutando de ese camino y que sientas el ánimo y la energía de los que te seguimos. Gracias de corazón porque al seguirte yo puedo hacer también un camino particular aa pesar de que este año preparo uno que es el de la llegada de mi pequeña. Un abrazo con todo mi cariño y afecto. Grande Antonio. Grande peregrino.

  7. Aleix Giner Ballbe dijo:

    Hola Antonio!cuida esta espalda ,te recomiendo que cada dia hagas despues de andar 10 minutos de estiramientos de los musculos de la espalda,porque tarde o pronto la espalda se resiente de llevar peso,cuando lleves 2 o 3 dias de estiramientos notaras mejoria,estos debieras hacerlos siempre igual que los de las piernas entre los dos son 20 minutitos al dia conpensan…..ya me gustaria saber la formula de Enrique para probarlo para mi.gracias Antonio .👣👣👣

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *